Opinión

La putrefacción llegó (y era fácil darse cuenta)

Tras las elecciones gallegas puede llegarse a la conclusión de que estamos presenciando los primeros estertores del PSOE tal y como lo conocemos en la actualidad (y veremos si no se muere de verdad).

Tras las elecciones gallegas puede llegarse a la conclusión de que estamos presenciando los primeros estertores del PSOE tal y como lo conocemos en la actualidad (y veremos si no se muere de verdad).

Igual que no se puede ir a La Coruña con un coche sin aceite, con una rueda pinchada y con el cigüeñal rajado, no se puede gobernar como lo está haciendo Sánchez. Como en los vídeos de primera (los mayores de 40 me entenderán) que intuías que el que iba andando al lado de un lago congelado se iba a meter una chufa de campeonato, el del PSOE y su líder es el típico caso en el que se ve de lejos que la caída será estrepitosa. Y cuando caiga Sánchez hará mucho ruido, una sonoridad a la altura de su estatura, y sus socios no le darán las gracias, de hecho le maltratarán porque lo consideran un traidor y lo están utilizando para conseguir sus objetivos hasta que desaparezca del mapa. A ellos igual les da porque luego también sacarán rédito del PP, no lo duden.

Y no olvidemos a todos los muertos y heridos que Sánchez ha dejado por el camino que se tomarán su venganza cuando Sánchez sea nadie (malditos cobardes).

El coche va demasiado revolucionado como para que no explote el motor en cualquier momento y su conductor y pasajeros (PSOE) sufran un siniestro total reflejado en un descalabro electoral estratosférico en próximas citas electorales. Al respecto, muy mal panorama se le presenta a Sánchez y sus secuaces y no creo que en unas próximas elecciones generales (las que de verdad importan) les vayan a ser válidos los trucos y tretas que les funcionaron en el 23J. Mucho socialista no votaría hoy a Sánchez o incluso votaría derecha porque, definitivamente y sin vuelta atrás, ha visto con quién pacta nacional e internacionalmente su líder, qué aberraciones pacta, dónde se gasta el dinero público (y dónde no), cómo trata a su pueblo, a sus jueces y a las fuerzas del orden y qué tipo de leyes aprueba. Además, no es fácil seguir vendiendo la idea de o me votas a mí o vendrán los fascistas que se te comerán los ojos cuando eso no se sostiene. Primero, porque no es cierto -la derecha en este país es totalmente demócrata (aunque conservadora, eso sí)- y, segundo, porque estamos en un momento en el que es preferible ser gobernado por Miliki y La Bombi y el resto de humoristas del 1,2 3 que por Sánchez, la Montero y el resto de su gobierno.

Ya pueden tener todos los cercanos a Sánchez unas buenas herencias o pólizas de seguro pues el futuro que les espera a todos los que han estado cerca del amado líder se torna muy oscuro. Ahora, eso sí, el líder ya irá de palanganero de ZP o se irá de retiro a Yuste, no sé (no creo que lo vayan a aceptar en muchos lugares decentes). Él lo tiene todo hecho ya en la vida.