Opinión

Equidad en el pago de depuración de las aguas residuales

La depuración de las aguas residuales es una obligación de los Estados de la Unión Europea a partir de la Directiva 91/271/CEE. En nuestro país, las competencias en materia de depuración son del Gobierno de Aragón. 
Javier Lorén
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La depuración de las aguas residuales es una obligación de los Estados de la Unión Europea a partir de la Directiva 91/271/CEE. En nuestro país, las competencias en materia de depuración son del Gobierno de Aragón. 

En Aragón, se ha avanzado enormemente en el porcentaje de agua depurada en los últimos lustros. Queda pendiente la depuración de pequeños municipios, y especialmente la construcción de las depuradoras del Pirineo, que ya tiene programado un horizonte temporal de una parte significativa de estos pequeños pueblos. Sin duda, y aunque parezca discutible, todos los aragoneses debemos contribuir a financiar dichas depuradoras porque los pueblos de pequeña población difícilmente pueden asumir su coste de instalación y de gestión. 

Estos días se ha conocido el malestar de los vecinos de Casetas y Garrapinillos porque no tienen la bonificación del IMAR (Impuesto Medioambiental de Aguas Residuales) que han tenido como el resto de habitantes de la capital y de sus barrios, y que esto les supone un incremento del 60% de su recibo. Todo ello debido a que sus aguas pasaron a depurarse en Utebo tras la inauguración de la depuradora en 2017.  

Conviene recordar que estos vecinos, junto con todos los zaragozanos, pagamos en su momento, vía impuestos, la construcción de la depuradora de La Cartuja que se inauguró en 1993. Apenas unos años antes se inauguró la de la Almozara. La depuradora de la Cartuja, por sus características (instalación confinada), tuvo un gran coste de ejecución y actualmente de mantenimiento. Ha cumplido 30 años de servicio, y no tardando mucho tiempo, finalizará su “ciclo de vida útil”. 

No parece lógico que la ciudadanía de estos barrios zaragozanos, que contribuyeron a pagar la depuradora de La Cartuja, tengan que asumir ahora un sobrecoste por verter sus aguas a la depuradora de Utebo, ya que se crea una discriminación con el resto de habitantes de Zaragoza y sus otros barrios.

Por ello, parece lógico el planteamiento del Gobierno de Aragón y en los últimos días del Ayuntamiento de Zaragoza de que se bonifique la tasa que los habitantes de ambos barrios pagan a Ecociudad con objeto de que no salgan perjudicados.

En algo tan esencial como la depuración de aguas, no cabe que haya ciudadanos de primera y de segunda, aunque viertan a diferentes depuradoras.

Además, conviene recordar, que cuando se construya una nueva depuradora que sustituya a la actual de La Cartuja, los ciudadanos de Zaragoza y sus barrios deberemos pagar dicha infraestructura, probablemente con apoyo de algunas instituciones regionales, nacionales e incluso europeas.  Es obvio, que los habitantes de Casetas y Garrapinillos también contribuirán a su financiación en la parte que les toque.

Finalmente, conviene recordar que en Zaragoza disfrutamos de un agua potable de calidad, y que además depuramos nuestras aguas, lo que no deja de ser un elemento de satisfacción para los ciudadanos, a pesar de que hemos de pagar por ello. .