Opinión

Victoria Morales, voz decana de la jota aragonesa

El 23 de diciembre del año pasado cumplía cien años Victoria Morales Giménez que, dado su estado de salud, su lucidez mental y su viveza, lleva camino de superar el récord de longevidad del incomparable José Iranzo, “El Pastor de Andorra”, que alcanzó 101 años, un mes y dos y días.
Javier Barreiro, escritor.

El 23 de diciembre del año pasado cumplía cien años Victoria Morales Giménez que, dado su estado de salud, su lucidez mental y su viveza, lleva camino de superar el récord de longevidad del incomparable José Iranzo, “El Pastor de Andorra”, que alcanzó 101 años, un mes y dos y días.

Nacida en Orés, vivió hasta los 16 años en el pueblo, donde su familia poseía una tienda y su padre, con su voz jotera y su guitarra, amenizaba las fiestas y lifaras habituales en el lugar cincovillense. Al acabar la guerra, visto el poco porvenir que ofrecía la situación, los padres decidieron encaminar a sus cuatro hijas hacia Zaragoza, donde vivía su abuela en una parcela del barrio de Jesús.

Victoria estudió en la Escuela Oficial de Jota y tuvo como profesores a Ángel Mingote y Pascuala Perié, que guió su vocación y a la que siempre nombraba como responsable de su carrera por sus enseñanzas, paciencia y cariño. Las circunstancias y prejuicios de la época frustraron en cierta medida su progresión, ya que fue reclamada para participar en la película “Orosia” (1944) de Florián Rey, y también para grabar un disco en Barcelona. Ningún familiar podía acompañarla y la mojigatería de la época la obligó a  tener que renunciar a la ocasión. Sin embargo, Victoria obtuvo el segundo premio en el Certamen Oficial de 1946 y al año siguiente consiguió el primero entonando la copla “Una lancha cañonera”. El matrimonio y sus obligaciones familiares la forzaron a retirarse en 1952, aunque, como jurado de premios y promotora de actividades, no abandonó nunca el universo jotero, de modo que, tras casi tres cuartos de siglo sin cantar en público, el mundo jotero no la ha olvidado.

Victoria poseyó una hermosa voz de contralto, que fue comparada con la de Camila Gracia. Estuvo encuadrada en los grupos de Fernando Esteso, Jesús Gracia y María Pilar de las Heras y colaboró con muchos otros. Muy espontánea, simpática y querida, recibió un homenaje el 8 de diciembre de 2023 en la final del Certamen Oficial, junto a otras joteras nacidas hace cien años: Mercedes Cartiel y Piedad Gil (ya fallecidas) y la bailadora Tomasica Numancia, hija del gran cantador Joaquín Numancia.