Opinión

¿Un nuevo albergue de peregrinos para el Camino de Santiago a su paso por Aragón…?

Recientemente, ha vuelto a surgir la noticia de que el Ayuntamiento de Zaragoza, dentro de su programa de dar una nueva utilidad a varios edificios dentro del Plan de Recuperación de Edificios Públicos, ha presentado un proyecto de obras para la rehabilitación del edificio Celda del Prior en la Cartuja Baja, planeando destinar una parte del mismo a la habilitación de un albergue de peregrinos del Camino de Santiago; en concreto, para la ruta jacobea del Camino del Ebro que surca nuestra Comunidad desde Fabara hasta Mallén.

Recientemente, ha vuelto a surgir la noticia de que el Ayuntamiento de Zaragoza, dentro de su programa de dar una nueva utilidad a varios edificios dentro del Plan de Recuperación de Edificios Públicos, ha presentado un proyecto de obras para la rehabilitación del edificio Celda del Prior en la Cartuja Baja, planeando destinar una parte del mismo a la habilitación de un albergue de peregrinos del Camino de Santiago; en concreto, para la ruta jacobea del Camino del Ebro que surca nuestra Comunidad desde Fabara hasta Mallén. Dentro de este proyecto se pretende crear, además del albergue, un centro social y vecinal que permita crear servicios y desarrollar actividades multidisciplinares en un centro intergeneracional sociocultural de ámbito abierto para todos los públicos, ya que se pretende aunar en el mismo varias actividades para el uso y participación ciudadana.

Todo ello contará con un presupuesto aportado por fondos europeos de 1.438.141,99 euros y un plazo estimado de ejecución de 10 meses. En este proyecto, donde la idea es dar nueva vida a edificios, entra también la Torre de Santa Engracia, ubicada en Movera. Las primeras noticias fehacientes sobre este tema, que al parecer han fructificado, surgieron en mayo de 2002, cuando el Ayuntamiento comunicó que recurría a los fondos europeos para financiar dicho programa de rehabilitación, optándose por entonces a una ayuda de 592.500 euros para financiar un proyecto de 1,3 millones, que al final ha quedado en casi uno y medio por aumentarse las ayudas entre otras disposiciones, euro arriba, euro abajo, que siempre es una buena noticia si final y realmente se utilizan para los proyectos designados.

Sobre este lugar donde se ubica la Celda del Prior, que en estas últimas décadas estuvo dedicado a diversos negocios de hostelería, decir que la Cartuja de la Concepción (también la llaman Cartuja de Miraflores) está ubicada en el barrio zaragozano de la Cartuja Baja, y fue fundada en el siglo XVII, siendo una de las últimas –quizás sea la última- cartujas construida en España, siguiéndose en su construcción a base de ladrillo el modelo fijado por la orden monástica, que se puede ver también en la cercana Cartuja de Aula Dei, en el barrio de Peñaflor. Poca vida monástica tuvo el lugar, ya que tras los destrozos y desmanes ocasionados por los franceses durante la Guerra de la Independencia, el abandono del monasterio en los años 1820-23 por la Desamortización del Trienio Liberal, y como puntilla los corruptos decretos desamortizadores de Mendizábal en 1836-1837, el lugar fue abandonado, aunque en ese momento comenzó a poblase el lugar, aprovechando gran parte de las instalaciones monásticas deshabitadas adaptándolas para viviendas y uso en la vida cotidiana del lugar, dando así origen a lo que hoy conocemos como el barrio zaragozano de la Cartuja Baja.

En 1982, el monasterio fue declarado Conjunto de Interés Cultural y, desde entonces, el Gobierno de Aragón promovió intervenciones en un proceso para su restauración, consolidación y conservación, hasta el día de hoy, intentando con ello la pérdida de un lugar que conserva historia viva de nuestra tierra.

Esperemos a ver si realmente se da luz al proyecto ideado, lo que serviría, aparte de dar nuevos servicios al barrio, de la adecuación y habilitación para instalar un albergue de peregrinos para quienes realizan el Camino del Ebro, algo de lo que está excesivamente falto y carente esta ruta jacobea a su paso por nuestra Comunidad, puesto que albergues para peregrinos tan solo tenemos los de El Burgo de Ebro, Torres de Berrellén y Gallur, siendo este hipotético y futuro albergue –si se realiza- una plausible alternativa más para paliar la falta de infraestructura de la que carece la ruta, aportándose así un granito más para promover el turismo jacobeo a su paso por nuestra Comunidad. Por mi parte le deseo toda la suerte al proyecto, que espero lo veamos realizado.