Opinión

Otras rutas históricas en Huesca

Soy un enamorado y acérrimo defensor del Camino Aragonés a Santiago; muchos ya conocéis mi trayectoria defendiéndolo en todos los medios posibles: prensa, radio, televisión, redes sociales, colaboraciones y demás, siempre animando para que se recorra, valore y sea más conocido.

Soy un enamorado y acérrimo defensor del Camino Aragonés a Santiago; muchos ya conocéis mi trayectoria defendiéndolo en todos los medios posibles: prensa, radio, televisión, redes sociales, colaboraciones y demás, siempre animando para que se recorra, valore y sea más conocido. Y aunque parezca que solo defiendo el Camino Aragonés desde Somport, decir que no es así, hablo más de esa ruta porque es, aparte de la histórica, la que suele ser más conocida, pero por supuesto hay otras rutas, variantes, trazados y alternativas realmente maravillosas y con gran historia en su recorrido.

Puedo hablar, por ejemplo, y solo lo haré de esta excelente ruta -porque haber hay más-, de la que podemos iniciar desde Tamarite de Litera, pasando por Monzón, Berbegal, Pertusa y Pueyo de Fañanás hasta Huesca, o desde la misma Huesca seguir el trazado que pasa por Bolea, Sarsamarcuello, Ena, Botaya y enlazar en Santa Cilia con el trazado original aragonés. Es una ruta interesante ya que pasas por emblemáticos lugares, aparte de que lo son todas las localidades por donde caminas y sus buenos, bellos e históricos lugares, como pueden ser el castillo templario en Monzón, o en la propia Huesca su catedral de Santa María, la basílica de San Lorenzo o su monasterio de San Pedro el Viejo, Bolea con su Colegiata y diversas ermitas, o Loarre ¿qué decir de su emblemático y fantástico castillo para el que faltan palabras?

Decir por ejemplo que desde Tamarite hasta Huesca es prácticamente llana, salvo la subida a Berbegal, o que la etapa de Huesca a Bolea, de 23 cómodos kilómetros, es prácticamente sin pisar carretera, siendo el único trocito empinado por quejarnos algo la subida a Bolea, que podemos hacer sabiendo que nos espera una buena cerveza arriba. Eso sí, llevad agua, porque entre Chimillas y Bolea, unos 16 kilómetros, no hay nada para repostar.

Y por supuesto, en Bolea visitad la colegiata de Santa María la Mayor, un magnífico ejemplo del gótico tardío, declarado Monumento Nacional, y en cuyo más que bello y magnifico interior  hay diversas columnas sobre las que descansan sus bóvedas de crucería estrellada, donde destaca el impresionante retablo del altar mayor, considerado una obra maestra dentro del renacimiento español. Bolea es tierra de cerezas, así que, si pasas por ahí en junio, quizás puedas disfrutar de su Feria de la Cereza. Y cuando te acercas a Loarre, el desvío al castillo está ahí, así que si tienes fuerzas para subir anímate, porque es una auténtica joya bien conservada.

Y luego ese recorrido que nos queda desde Loarre a Santa Cilia pasando por Sarsamarcuello, Ena y Botaya, qué deciros, una auténtica maravilla rural, un recorrido por un lugar del que tienes que dejar te impregne la agreste naturaleza y sentirte divinamente caminando. Y es por esta parte del recorrido, la cual tiene una energía telúrica más que alta y potente, por lo que siempre aconsejo, aunque yo no suelo cumplirlo y de las tres veces que la he hecho en dos he ido solo, que esta ruta desde Huesca a Santa Cruz de la Serós se realice en compañía; yo ahí lo dejo. Aparte, es el digamos “tramo más duro” un tanto “rompepiernas” totalmente apto para caminarlo, aunque es fácil encontrar –y lo encontrareis- inundado o embarrado algunos lugares, pero si hay que mojarse y mancharse las zapatillas y la ropa por el Camino Aragonés nos mojamos y manchamos ¿a que sí?

Y por supuesto, una vez continuamos pasamos por Ena y Botaya , para a continuación encontrarnos con el monasterio nuevo de San Juan de la Peña y poco después la maravilla de las maravillas, el auténtico y verdadero monasterio de San Juan, inigualable y mágico que no podemos perdernos, y luego continuaremos el trazado pasando por Santa Cruz de la Serós llegaremos y enlazaremos con el Camino procedente de Somport, y ya desde ahí tras pasar Binacua pues Santa Cilia, Arrés, Artieda, Ruesta y Undués de Lerda, penetrando poco después ya en tierras navarras.

Albergues, a día de hoy y si no me equivoco, que seguro que sí, hay en Pertusa, Pueyo de Fañanás, Huesca, Bolea, Sarsamarcuello y Ena, más los correspondientes de siempre a partir de Santa Cilia hacia delante. También hay alojamiento en otras localidades, por ejemplo, en Botaya.

Y ante cualquier duda siempre seréis bien atendidos en la Asociación Oscense de Amigos del Camino de Santiago.

Animaos a hacerlo si no lo conocéis, no os defraudará, os gustará a rabiar aunque juréis en arameo en la parte de Loarre a Santa Cilia, pero también jurareis de lo bien que os sentís caminando un trazado jacobeo que siempre recordareis.