Opinión

Pronto llegará la Navidad

En unos días, muy pocos, llegarán las Navidades, las fiestas del amor, de la tolerancia, de la celebración del nacimiento de la figura histórica más importante que ha existido. Pero también del consumo desaforado, de las felicitaciones forzadas, de las reuniones tediosas y a veces malencaradas. Son fechas como cualquier otra, pero las queremos hacer incomparables, lo necesitamos.

En unos días, muy pocos, llegarán las Navidades, las fiestas del amor, de la tolerancia, de la celebración del nacimiento de la figura histórica más importante que ha existido. Pero también del consumo desaforado, de las felicitaciones forzadas, de las reuniones tediosas y a veces malencaradas. Son fechas como cualquier otra, pero las queremos hacer incomparables, lo necesitamos.

Intentando ser un poco diferente, quiero felicitarles anticipadamente las fiestas y desearles un maravilloso año 2024, aunque mucho me temo que se quede solo en eso, deseos.

En mi afán, puede que patológico, de diferenciarme, les dejo unas reflexiones, unas perlas, que a modo de las “uvas” de fin de año, quizá les ayuden a vivir un poco mejor. No son mías, me han dicho que son de un tal Buda, no sé si les será familiar. Aunque niego su autoría, ciertamente que un servidor las he modificado “un poquito”. Ahí les dejo mis mejores deseos y las uvas de la suerte.

El amor lo cura casi todo. El odio no podrá parar al odio. La bondad, la comprensión y la tolerancia son más eficaces para resolver muchos conflictos, y, además, gastamos menos energía.

No es lo que dices sino lo que haces, lo que te define. Las palabras se las lleva el viento, dice el proverbio. Lo importante son nuestros actos y sobre todo la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace.

Vivir el presente, el aquí y el ahora intensamente, son la esencia del bienestar. El pasado ya no se puede cambiar; el futuro es incierto y desconocido. La salud consiste en disfrutar plenamente el ahora.

Las palabras pueden herir o sanar. “Lo dicho, dicho está”. Para bien o para mal las palabras y, curiosamente también los silencios, son las dos grandes potencias del mundo.

Nadie puede andar tu camino. Cada uno debe de encontrar “su propio camino” y seguirlo, plantando siempre cara a las adversidades y saboreando por supuesto los logros.

Sé amable con todos. Una actitud generosa, una palabra cariñosa y un comportamiento tolerante y respetuoso, es lo que nos hace tener paz interior y relax.

No seas crédulo, discrimina. No es adecuado creer cualquier cosa simplemente porque unos la dicen y otros la repiten. No es prudente creer en todo lo que está escrito en los libros ni creer en algo porque lo dicen los “expertos”. No creamos en las tradiciones sólo porque fueron seguidas por muchas generaciones.

Nadie es más digno de tu amor, que tú mismo. ¡Quiérete! Te mereces tu propio amor y tu propio afecto aplicado a tu propia persona.

Elige con esmero a tus amigos. Es probable que un animal salvaje lastimé tu cuerpo, pero un amigo que te traiciona o que carece de sinceridad, lastimará tu alma y, a veces, tu salud.

¡Ama! ¡Vive! ¡Déjate llevar! La mejor reflexión el mejor consejo, la enseñanza más profunda tiene que ver con el amor. Les deseo que al mirar hacia atrás vean aciertos y errores, pero con la convicción de haber hecho lo mejor y de haber actuado de forma coherente.