Opinión

Aquí sí vale todo

¡Les pido humildemente disculpas, lo siento, de verdad que lo siento, me equivoqué! Sí, erré cuando, a través de este mismo foro, expuse mi convencimiento de que vivimos en un país donde existen normas, y que además éstas se aplican. Me confundí al afirmar que la huelga "salvaje" de metro que hace unos días afectó muy seriamente a la capital del Estado, dando una imagen deplorable y patética de los que la convocaron y también de los que la sufrieron resignadamente, recibiría el adecuado reproche legal. Me ofusqué cuando supuse, ¡cándido de mí!, que la empresa pública que dirige el suburbano madrileño pondría las cosas claras, y que una acción de chantaje tan burda como la que habían llevado a cabo no iba a pasar sin más ni más.

¡Les pido humildemente disculpas, lo siento, de verdad que lo siento, me equivoqué! Sí, erré cuando, a través de este mismo foro, expuse mi convencimiento de que vivimos en un país donde existen normas, y que además éstas se aplican. Me confundí al afirmar que la huelga "salvaje" de metro que hace unos días afectó muy seriamente a la capital del estado, dando una imagen deplorable y patética de los que la convocaron y también de los que la sufrieron resignadamente, recibiría el adecuado reproche legal. Me ofusqué cuando supuse, ¡cándido de mí!, que la empresa pública que dirige el suburbano madrileño pondría las cosas claras, y que una acción de chantaje tan burda como la que habían llevado a cabo no iba a pasar sin más ni más.

Acabo de escuchar a través de los medios informativos que las partes implicadas en el conflicto, trabajadores y patronal, han llegado a un acuerdo. Y que en lugar de la reducción salarial, como la que se ha aplicado inquisitorialmente al resto de los funcionarios y "asimilados", a estos señores y señoras (como se dice ahora) se les reduce sólo el 1% de su nómina, y... "aquí paz, y después gloria".

Ejemplarizante noticia para la población a la que se le transmite un claro mensaje. Si usted no está de acuerdo con el ajuste que el Gobierno ha tenido que hacer, eso sí, siempre que forme parte de un colectivo privilegiado con capacidad de "presión", no lo dude, organice un pitote como el que hemos tenido el disgusto de ver y todo arreglado. Si usted no tiene esa capacidad de maniobra, aunque tenga toda la razón del mundo, aguántese, que estamos en crisis y tiene que colaborar, vamos lo mismo que ocurre con Hacienda, que dicen que somos todos, aunque algunos lo seamos más que otros. ¡Cosas verdes querido Sancho!

Además de "estimular el sacrificio y la solidaridad", esta decisión es peligrosa, muy peligrosa. Porque nadie ha hablado o, por lo menos, no nos lo han contado todavía, qué va a pasar con los expedientes que esos días se instruyeron y con las "bajas médicas repentinas" que también, curiosamente, esos días brotaron como lo hace el acné en primavera. No me querrán decir ahora que aquí no ha pasado nada y que... "pelillos a la mar". No serán tan osados de hacer la vista gorda y de mirar hacia otro lado.

Sin entrar en sesudas reflexiones sólo se me antojan dos explicaciones que me atrevo a llevar a su ánimo, querido lector y conciudadano. O estamos ante un caso de grave impericia empresarial, ya que si el ajuste salarial no era tan necesario e importante, a cuento de qué vino su aplicación con el consiguiente "cabreo" y reacción de los trabajadores. O estamos ante una situación delictiva de los trabajadores, en donde se produjo una alteración del orden público y se creó una situación de caos social.

Si el error es de los gestores, sería conveniente darles un largo tiempo de reflexión, pasando a engrosar las listas del paro. Si son trabajadores los responsables de hacer de "su capa un sayo", saltándose la Ley y violando los derechos de los conciudadanos, deberán pagar por ello, al menos, es lo que ocurriría en un Estado serio, democrático y de derecho.

Veremos lo que acontece en los próximos días, aunque me temo que, entre el sofoco climatológico, el tinto de verano, el "Sálvame Deluxe" y el "talante mediterráneo" del que tanto presumimos, lo único que ocurrirá será algún incendio veraniego, pequeñas novedades sobre "la princesa del pueblo" que tanto nos ocupan y preocupan y... pasito a pasito, con resignación humana y cristiana, hasta el próximo show, que como dicen los filósofos modernos: "La vida es bella y breve".