Opinión

Que no te engañen. ¿Por qué Vox no comparte esta reforma constitucional?

Desde su fundación, VOX ha mostrado una firme y nítida implicación en el apoyo de los más vulnerables y necesitados de protección. De ahí su posición clara y comprometida con el apoyo y protección de las personas con discapacidad y de sus familias. Así como con la defensa del libre y pleno ejercicio de sus derechos.
David Arranz
photo_camera David Arranz

Desde su fundación, VOX ha mostrado una firme y nítida implicación en el apoyo de los más vulnerables y necesitados de protección. De ahí su posición clara y comprometida con el apoyo y protección de las personas con discapacidad y de sus familias. Así como con la defensa del libre y pleno ejercicio de sus derechos.

A raíz de la reforma constitucional planteada, se ha vuelto a construir la falacia de que VOX se muestra insensible ante las personas con discapacidad. Sólo la mala fe, o el ánimo de confundir a la ciudadanía y manipular la opinión pública, pueden estar detrás de ciertos titulares u opiniones vertidas en distintos medios.

Que no te engañen. VOX no comparte la reforma constitucional propuesta por PSOE y PP del artículo 49. Y al mismo tiempo, sigue siendo un firme defensor de las personas con discapacidad y de sus familias.

Tal vez muchos ya se han olvidado de que la modificación constitucional del artículo 49, en términos similares, ya se intentó en el año 2021. Si bien, el PP de entonces, el de Casado, se opuso. 

También se opuso VOX, porque es un partido coherente que no va cambiando de opinión con ligereza o por intereses del momento. Y debería hacer pensar el hecho de que se opusiera el propio Consejo de Estado, el supremo órgano consultivo del Gobierno. Con los mismos motivos que esgrime hoy nuestra formación, y que trataré de explicar sucintamente a continuación.

En esta ocasión, la reforma se ha presentado como Proposición de Ley conjunta de PP y PSOE en el Congreso, del bipartidismo que siempre se acaba entendiendo. Y no como un Proyecto de Ley por el propio Gobierno. De este modo, se evitan ciertos trámites y controles, como es el informe preceptivo del Consejo de Estado.

También se ha forzado su tramitación urgente, cuando el motivo de urgencia es más que cuestionable y dudoso. Desde hace 20 años, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) solicitaba el cambio de tal denominación.

Lo que ha transcendido de la mencionada reforma es la modificación del artículo 49 de la Constitución, para sustituir el término “disminuidos” (“disminuidos físicos, sensoriales o psíquicos”) por el de “personas con discapacidad”. 

VOX no se opone al cambio de denominación referido. Es más, defiende expresa y públicamente que el término “personas con discapacidad” es más correcto y conforme con la sensibilidad social actual, que el de “disminuidos”. A lo que VOX se opone es al resto de cuestiones que, de “tapadillo”, pretenden colar en nuestra Carta Magna con tal modificación. 

Se introduce una evidente discriminación por sexo con la expresión: “Se atenderán particularmente las necesidades específicas de las mujeres y niñas con discapacidad”.  ¿Qué necesidad hay de incluir tal discriminación?  Claro que queremos apoyar y atender a las mujeres y niñas con discapacidad, pero ¿acaso hemos de ofrecer un menor apoyo, atención y protección a un hombre o a un niño con discapacidad?

Es un sinsentido y una discriminación contraria al principio de igualdad, recogido en el artículo 14 de la Constitución. Y resulta especialmente grave que, por primera vez, se introduce tal discriminación por sexo en la propia Constitución, no ya sólo en leyes. Reflejo, sin duda, de una corriente radical de feminismo mal entendido; de la llamada “ideología de género”, y de leyes como la de violencia de género, donde también se discrimina al varón.

Igualmente, se incluye una protección a “organizaciones” de personas con discapacidad, más allá de la protección constitucional de los derechos y libertades de las personas. Porque con ello se busca abrir la puerta a constitucionalizar los derechos de los “colectivos”. Un primer y peligroso paso para sustituir los derechos individuales de las personas por los de los “colectivos”. Algo que respondería a la Agenda Globalista y al ánimo e intereses de sus lobbies.

Y, además, VOX entiende que en la nueva redacción no queda suficientemente bien recogido el amparo y protección de los grandes dependientes, es decir, personas con discapacidad que, por sus circunstancias, no pueden aspirar a tener autonomía personal.

VOX siempre estará con los más frágiles, vulnerables y necesitados de nuestra sociedad. Y, expresamente, con la defensa y protección de las personas con discapacidad.