Los vendedores del rastro confían en el nuevo reglamento para empezar a repuntar la crisis

El reglamento del mercado regulará la venta ambulante en La Almozara y permitirá ejercer la actividad "con dignidad". Así lo creen desde la Plataforma del mercado, ya que al conceder licencias por diez o quince años los comerciantes dispondrán de un tiempo para recuperarse de la crisis, que ha provocado una caída de las ventas del 40%.

Zaragoza.- El mercado de venta ambulante ha cumplido su tercer aniversario en La Almozara y lo ha hecho con caídas de hasta el 40% en las ventas. La crisis también se nota en el rastro. Sin embargo, con la aprobación del proyecto sobre el nuevo reglamento del mercado, por el que se concederán licencias de suelo de diez y quince años, los vendedores esperan poder empezar a recuperarse económicamente, ya que tendrán una parcela “asegurada” y un lugar en el que “trabajar con dignidad”, ha asegurado el presidente de la Plataforma en defensa del mercado, Jesús Carbonell, que confía en que la ubicación sea la definitiva.

Un documento que los vendedores califican de “reglamento del siglo XXI”, en el que llevaban más de tres años trabajando y que ha permitido adaptarse a la normativa europea de la venta ambulante. “Nos deja un periodo razonable para poder repuntar porque confiamos en que esto salga hacia delante”, ha apuntado Carbonell.

El colectivo apuesta a largo plazo por construir un mercado techado que tenga los servicios necesarios para la ciudadanía. “Si no estuviéramos en crisis, se podría empezar pronto con los estudios, pero como hay que apretar el cinturón, las circunstancias no son adecuadas para levantarlo”, ha insistido Carbonell. No obstante, ha señalado que “es necesario y hay ilusión”.

Mientras tanto, desde la Plataforma aseguran que hay que mejorar los accesos y el servicio de transporte urbano, ya que “tres líneas de autobús no son suficientes para las más de 40.000 personas que visitan el rastro en el día”. A juicio de Carbonell, los buses deberían pasar cada diez minutos y si tuvieran una parada donde la tenían los buses durante la Expo, dentro del aparcamiento, “se arreglaría el problema en un 90%”.

Además, los vendedores solicitan más módulos de servicios y de hostelería, conscientes de que eso es algo que sólo conseguirán “con el tiempo”. Además, consideran que deberían instalarse juegos recreativos e infantiles en la zona.

 

Pie El colectivo apuesta a largo plazo por construir un mercado techado que tenga los servicios necesarios para la ciudadanía
El colectivo apuesta a largo plazo por construir un mercado techado que tenga los servicios necesarios para la ciudadanía

Tres años y tres ubicaciones distintas

En el año 2006, el rastro dejó su tradicional ubicación en La Romareda y se trasladó al entorno del Pabellón Príncipe Felipe, lo que provocó una caída de ventas “del 80%”, ha manifestado Carbonell. En La Almozara, “las ventas han ido a menos cada día”. En la zona del aparcamiento de la Expo que está más próxima a los viveros, “hay 200 puestos a los que los miércoles ya no llega la gente”.

“Incluso hay gente joven que se está quedando por el camino”, ha reconocido. En total, el rastro está formado por 453 puestos a los que se suman los 280 del rastro de antigüedades. Por eso, Carbonell asegura que hay que “fomentar actividades junto al Ayuntamiento para promocionar la zona”.