Los vecinos de la Paz y Parque Venecia critican la subida de las tasas municipales y el IBI

Las asociaciones de vecinos de la Paz y Parque Venecia han criticado la subida de las tasas municipales y del IBI y creen que es "no es comprensible ni aceptable" este incremento en tiempos de crisis económica. Alertan, además, de que este modo de proceder puede volverse a aplicar en cualquier momento del año.

Zaragoza.- La subida de las tasas municipales y del IBI han levantado las críticas en las asociaciones de vecinos de la Paz y Parque Venecia, quienes consideran que este incremento “no es comprensible ni aceptable”.

En un comunicado conjunto, explican que la subida del 5% o superior excede sobradamente el aumento del IPC y ponen de manifiesto las dificultades que atraviesan muchos ciudadanos debido al paro, la congelación de las pensiones, la disminución salarial de los empleados públicos, el incremento medio de los salarios en la empresa privada inferior al citado IPC o las contrataciones “muy precarias con sueldos de subsistencia”.

Aunque reconocen que los servicios públicos han de ser viables, ven necesario “armonizar” los costes reales de los mismos y los beneficios que reportan para la sociedad en su conjunto y las necesidades de los ciudadanos.

“Se dice públicamente que se toman estas medidas por circunstancias coyunturales, por la crisis, medidas de emergencia que nos tememos se queden para siempre”, advierten para continuar alertando de que este modo de proceder puede volverse a aplicar en cualquier momento del año.

Ley de capitalidad

Los vecinos creen que si el Ayuntamiento “tiene déficit se ha de analizar por qué se ha generado y explicarlo claramente a los ciudadanos” y aseguran que “las capas más humildes no pueden ser los perjudicados por una deficiente financiación municipal en parte debida a una legislación injusta y que necesita una urgente modificación dado que hay servicios sociales que asume el Ayuntamiento cuando lo tendría que hacer la Diputación o la Comunidad Autónoma”.

También aseguran que es “básico” garantizar un nivel de ingresos al Ayuntamiento para el funcionamiento de sus servicios y control el gasto con criterios sociales, evitando el despilfarro, priorizando las actuaciones y sobre todo garantizando el empleo público y de las contratas municipales.

En este sentido, aconsejan la aplicación de criterios de progresividad fiscal y ven adecuado incentivar las buenas prácticas ciudadanas en relación con el medio ambiente y un uso racional de los recursos.