Los vecinos del Balcón de San Lázaro ya pueden disfrutar del mirador tras dos años cerrado por las obras

El Balcón de San Lázaro ya ha quedado abierto en su totalidad. Tras la apertura de la plaza-mirador, los vecinos han recuperado una de las zonas más emblemáticas del Arrabal que llevaba dos años cerrada por las obras. El coste de los trabajos ha ascendido a 18 millones de euros y ha incluido la creación de un centro de interpretación.

Zaragoza.- Tras dos años de obras, el Balcón de San Lázaro ha quedado abierto al tráfico y los peatones con un nuevo mirador hacia el Ebro, una plaza y un centro de interpretación donde se podrán contemplar los restos del claustro del antiguo convento de San Lázaro. Esta última fase todavía no ha finalizado porque aún pendiente la labor de musealización.

Así, los vecinos de una de las zonas más emblemáticas del Arrabal ya pueden disfrutar de 10.000 metros cuadrados de superficie y de la transformación de dos kilómetros y medio de ribera, desde el puente de La Almozara hasta el puente de Hierro, que han costado 18 millones de euros. Se trata de un proyecto del Plan de Riberas de la Expo 2008 financiado, en gran parte, por el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM).

En la zona se encontraron restos arqueológicos que impidieron ejecutar un túnel previsto para soterrar el tráfico en el proyecto inicial. Por ello, las obras se tuvieron que paralizar y rediseñar el proyecto que compatibiliza el tráfico de velocidad lenta con el paso peatonal en la superficie por la plaza-mirador.

La reforma incluye dentro de la rehabilitación un centro de interpretación en la que se podrán contemplar exhibiciones de planos y la transformación de toda la zona a consecuencia de los hechos históricos que allí se vivieron.

Los primeros peatones ya han comenzado a circular por el Balcón de San Lázaro

Los vecinos de la zona han sido los grandes beneficiados de la reforma, aunque la mayoría de ellos ha “sufrido” desde 2007 las molestias las obras. Uno de ellos ha explicado que ha quedado “muy curioso, aunque lo hemos pasado mal porque no podíamos casi andar durante dos años”.

Más críticos han sido los comerciantes, que han coincidido en señalar cómo sus ventas han descendido en casi un 50% desde que comenzaron los trabajos antes de la Expo, aunque la mayor bajada la han notado este verano. La propietaria de un puesto en el mercado de San Lázaro ha comentado que “desde finales de mayo hasta septiembre ha sido horrible, los autobuses dejaron de pasar, las señoras tenían que dar mucha vuelta y todos vamos con prisas por lo que se notó mucho”.