Las antiguas butacas del Teatro Principal están almacenadas entre excrementos de paloma

En un estado deplorable y llenas de excrementos de paloma. Así ha encontrado el grupo municipal de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza las antiguas butacas del Teatro Principal, que se cambiaron en 2017 y se guardaron en una nave tras la venta de algunos lotes.

Ahora, este patrimonio cultural municipal está almacenado en pésimas condiciones, con excrementos de paloma y suciedad. Estas 401 butacas fueron realizadas por Loscertales en 1940 como parte del patrimonio cultural mueble municipal.

Hace seis años, el Gobierno de Zaragoza en Común cambió las butacas del Teatro Principal, adaptando la sala a las nuevas normativas de seguridad y accesibilidad.

En junio de ese año se retiraron los asientos y se colocaron los nuevos. Entonces, se realizó una venta pública previa tasación y otras butacas se distribuyeron por distintos espacios municipales, como el Conservatorio de Danza, el Centro de Danza, Harinera o teatros privados de la ciudad, entre otros.

ZeC ha explicado que las butacas que no se vendieron se guardaron en una nave en condiciones óptimas de conservación a las afueras de Zaragoza, en la Autopista de Barcelona. En ese momento, la edil Sara Fernández criticó “el gasto innecesario que suponía”.

Según ha señalado la portavoz de ZEC, Elena Tomás, finalmente, las butacas han acabado en unas condiciones “deplorables” en la antigua gerencia de urbanismo, sin cumplir “ninguna medida de conservación”, tal y como se puede apreciar en la foto. “Una de las joyas del patrimonio cultural zaragozano que ahora luce con excrementos de paloma”, ha lamentado la edil.

En ese mismo espacio, también están almacenados cientos de muebles, enseres y demás materiales. “A raíz de la foto, no parece que este patrimonio les merezca ningún respeto”, ha lamentado Elena Tomás. La edil ha preguntado cuáles van a ser las medidas que se van a tomar para preservar las butacas y ha pedido “actuar de forma urgente” ante “esta vergüenza”.