Finaliza la demolición de dos naves industriales en desuso junto al colegio público La Jota

Los padres del colegio habían solicitado adecuar la actuación a periodos no lectivos de alumnos dada la cercanía de los inmuebles al patio de recreo
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photo_camera Se trata de un importante desarrollo urbanístico impulsado por la Junta de Compensación del sector

La empresa encargada de las obras de urbanización del área F-52-1 (La Jota-Vadorrey) ha concluido esta semana la demolición de dos antiguas naves industriales en la calle de Balbino Orensanz, junto al Colegio Público La Jota. Se da así solución satisfactoria a las peticiones recogidas por la Asociación de Madres y Padres del centro escolar, quienes habían solicitado adecuar la actuación a periodos no lectivos de alumnos dada la cercanía de los inmuebles al patio de recreo.

“Hemos estado atentos a las peticiones vecinales y de la comunidad educativa del barrio”, ha asegurado el consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, quien ha explicado que las demoliciones iban a acometerse antes de Semana Santa, pero “entramos en contacto con la empresa encargada de la urbanización de la zona para que adecuase dicha actuación a la sensibilidad ciudadana, sometiéndola al bienestar social”, ha especificado Serrano.

El Área de Intervención F-52-1 se encuentra en una fase muy avanzada de desarrollo, encontrándose en urbanización y edificación simultánea. Ya se han concedido cinco licencias para construcción de viviendas y hay otras tres en fase de tramitación, por lo que solo quedan pendientes por solicitar las parcelas A3 y A4.

Se trata de un importante desarrollo urbanístico impulsado por la Junta de Compensación del sector y que se encuentra en el barrio de La Jota-Vadorrey junto al Tercer Cinturón, con una extensión de 111.168,64 metros cuadrados y una capacidad residencial de más de 800 viviendas, de las que 243 son VPA (147 impulsadas por el Ayuntamiento tras vender esas parcelas por más de 3 millones de euros). De hecho, fue esta área, en 2023, una de las que más licencias obtuvo para la construcción de nuevas viviendas.

La urbanización del entorno, de la que se encarga la Junta de Compensación, incluye zonas verdes en el entorno de la Z-30 y mejora de las conexiones de los viales del área, “pero sobre todo cierra un vacío urbanístico en la conexión entre los dos barrios de La Jota y Vadorrey con el Tercer Cinturón, dándole continuidad en el planeamiento de la ciudad con las áreas de intervención junto a la avenida de Cataluña”, ha apuntado Serrano.