En estas cinco paradas del tranvía podrás coger libros prestados hasta el 8 de enero

En las paradas y dentro del tranvía habrá animación los días, 21, 26 y 28
photo_camera En las paradas y dentro del tranvía habrá animación los días, 21, 26 y 28

Con divertidos disfraces, un buen libro en la mano y la convicción de que leer es mucho mejor que pasar un rato pegado a la pantalla, el grupo Almozandia ha revolucionado este martes por la mañana el tranvía de Zaragoza con motivo de la campaña "Para, mira, lee". Y es que cinco paradas de este medio de tranporte se convierten desde este martes y hasta el próximo 8 de enero en bibliotecas improvisadas en las que los usuarios podrán coger libros prestados para leer mientras esperan, durante el trayecto o incluso llevárselo a casa si la lectura les ha enganchado. La nueva campaña del Consistorio llegará hasta las paradas dobles de Pablo Neruda y Clara Campoamor (Grancasa), Cesaraugusto, plaza Aragón, plaza San Francisco y Paseo de los Olvidados con el objetivo de dejar atrás las pantallas y sumergirse en el placer de leer.

En las paradas se podrán encontrar tanto libros infantiles como de adultos

En cada una de las paradas, se podrán encontrar dos lotes con 10 libros para adultos, 13 para el público infantil y cinco informativos. El usuario podrá cogerlos y devolverlos en la misma o en cualquiera de las otras paradas de la campaña o bien hacerlo en una biblioteca municipal tras la Navidad. Serán en total 1.500 libros que se irán renovando con el objetivo de que los asiduos a moverse en tranvía puedan encontrar títulos diferentes en cada viaje.

Títulos como Kika Superbruja, Dónde el corazón te lleve o Martín Ojo de Plata esperaban hoy en la parada de Cesaraugusto a que un lector descubriese su historia. El grupo Almozandia estará en esta y las cuatro paradas restantes y también en el interior del tranvía haciendo dinamización este miércoles y el 21, 26 y 28 de diciembre en horario de 10.00 a 11.00 y de 17.00 a 18.00 horas.

"Nuestra intención desde un principio ha sido acercar la cultura, sacar las bibliotecas a la calle para que los ciudadanos las tengan más cerca y no vean a las bibliotecas solo como un lugar de estudio sino también de ocio", ha explicado la concejal delegada de Educación, Paloma Espinosa. Esta iniciativa se suma a otras llevadas a cabo por el Consistorio en lo que a fomento de la lectura se refiere como el Kiosco de las Letras o las bibliotecas improvisadas que se pusieron en verano en las piscinas municipales.