Un emocionante Jueves Santo entre tambores, bombos y mucha devoción

Más de 350 cofrades de la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz han llenado los alrededores de la Real Maestranza
La figura, que brillaba bajo la luz del sol, representa la elevación de Jesús crucificado cuando estaba todavía vivo.
photo_camera La figura, que brillaba bajo la luz del sol, representa la elevación de Jesús crucificado cuando estaba todavía vivo.
+Info

El reloj marcaba las 11.00 horas de la mañana cuando se empezaban a escuchar los primeros redobles de tambores y los pasos lentos de una gran multitud que se agolpaban a la salida de la Real Maestranza de Caballería. Así es como ha comenzado la soleada y nada lluviosa mañana de Jueves Santo en Zaragoza, con la procesión titular más importante de la Cofradía de la Exaltación de la Santa Cruz.

Los ritmos habituales de esta festividad, el golpe seco de bombos, tambores y timbales, han hecho vibrar y han animado a los cientos de devotos, turistas y curiosos que se acumulaban a lo largo del recorrido marcado por la procesión de la Exaltación de la Santa Cruz. Algunos han expresado las ganas que tenían de disfrutar “tras varios días de procesiones canceladas” a causa del temporal que ha pasado por Zaragoza. Y así lo han podido hacer, mostrando su devoción por la festividad.

A medida que pasaban los minutos, los alrededores de la Maestranza se han llenado de los 350 cofrades, adultos y niños, vestidos de negro y blanco que han sacado su peana a hombros y han recorrido con paso alegre la que es su procesión titular. Las calles más céntricas de la ciudad, como la plaza de España, han sido testigo de su pasión y su fe, hasta su llegada a la Iglesia de Santa Isabel pasadas las 14.00 horas.

Como es habitual, el primero en hacer su salida ha sido el cofrade que portaba el Estandarte de la cofradía, acompañado de algunos de los cofrades más pequeños de la misma. Tras unos minutos, un total de 18 cofrades con tercerol negro han portado “a varal” el paso Insignia de la Cofradía.

Unos cuantos golpes de tambor después, ha realizado su salida el paso de la Elevación de la Cruz. La figura, que brillaba bajo la luz del sol, representa la elevación de Jesús crucificado cuando estaba todavía vivo, mediante una talla elaborada por un escultor zamorano, ha sido acompañado por 12 hermanos de la cofradía. Ambos pasos han seguido su recorrido bajo la atenta mirada de los allí presentes y bajo la custodia durante toda la procesión de representantes de la Guardia Civil y una banda de música con trompetas, platillos y bombos.

A la misma hora salía desde la Iglesia San Antonio Padua, la Cofradía de la Crucifixión del Señor y de la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís y desde la Parroquia de Ntra. Sra. del Carmen, la Cofradía de Cristo Abrazado a la Cruz y de la Verónica. Las tres han sido las encargadas de inaugurar esta religiosa e intensa jornada de Semana Santa. Tan solo una hora después, a las 12.00 horas, sonaba el retumbar de los tambores en la Iglesia de San Felipe que daban comienzo el Vía Crucis y procesión titular de la Cofradía de la Coronación de Espinas.

Otras diez cofradías completan esta tarde las procesiones de este Jueves Santo hasta que a las 0.00 horas la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro avise del comienzo del Viernes Santo con el característico sonido de sus timbales.