El Balcón de San Lázaro lleva cerrado desde la pandemia y sigue sin fecha prevista de reapertura

Interior del balcón de San Lázaro cuando estaba abierto
photo_camera Interior del balcón de San Lázaro cuando estaba abierto

Los efectos colaterales de la pandemia obligaron a cerrar sus puertas y, desde entonces, el Centro de Interpretación del Balcón de San Lázaro es el único equipamiento municipal que no ha recuperado su actividad, pese a que los vecinos han solicitado retomar las visitas guiadas. La Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza ha apuntado que antes de poder reabrir este espacio será necesario acometer unas obras que protejan mejor los restos arqueológicos.

La responsable municipal de Cultura, Sara Fernández, ha destacado que la intención del equipo de gobierno es reanudar la actividad de estas instalaciones, pero primero será preciso arreglarlas, “dado que, tal y como se construyó el centro en 2008, no conserva bien los restos arqueológicos.

Durante la Comisión de Cultura, Fernández ha explicado que el centro no puede reabrir sus puertas hasta que estos restos no estén bien protegidos. Para ello, ha detallado algunas de las actuaciones que contemplan los técnicos municipales entre las que destaca poner un zócalo para evitar que por la parte de abajo entre “suciedad, ratas y hojas de los árboles”, elementos que están afectando al patrimonio.

Tras asegurar que ya se ha llevado a cabo una limpieza del espacio y de los restos arqueológicos, Fernández ha apuntado que también los técnicos contemplan una reparación de la parte del lucernario, que se llevaría a cabo desde el área de Urbanismo.

La concejal del PSOE Eva Cerdán ha denunciado que este centro lleva casi cuatros años cerrado y ha añadido que espera que el equipo de gobierno proponga un plan de actuación y no lo deje abandonado “porque se está favoreciendo cada vez más el deterioro de este espacio y el Arrabal está deseoso de que vuelva a ser un referente de ese barrio”.

El centro de interpretación del Balcón de San Lázaro fue construido con motivo de la Exposición Internacional de 2008. Allí se conservan los restos arqueológicos del antiguo convento de San Lázaro, que son calificados por la Comisión de Patrimonio de Zaragoza como una construcción de gran importancia histórica y patrimonial para la capital aragonesa.