Dinamizando la Madalena desde hace 28 años

La Semana Cultural de la Madalena cumple 28 ediciones este año. Una cita que comienza este viernes y se prolongará hasta el próximo día 24 de junio. Esta celebración arrancó cuando los vecinos del barrio decidieron unirse para superar una situación de abandono y degradación.

Zaragoza.- La Madalena de los años ochenta era un barrio gris y, como muchos otros lugares de la época, deteriorado por las drogas. Ante esta situación, vecinos del barrio determinados a seguir viviendo en él decidieron unirse y organizarse para dinamizarlo y mejorar su calidad de vida. 28 años después la Semana Cultural que crearon continúa celebrándose.

El proyecto comenzó de forma más sencilla que en la actualidad e, incluso, se celebraba en otras fechas. En sus inicios la semana cultural tenía lugar en mayo, pero tras varias ediciones marcadas por la lluvia, los vecinos decidieron trasladarla a junio, con la Hoguera de San Juan como referencia.

Con el tiempo la celebración fue incorporando a colectivos del barrio, que siempre ha destacado por su fuerte tejido asociativo. Entre estos había grupos antimilitaristas, feministas, ecologistas, etc. En aquellos tiempos estos colectivos eran sobre los que recaía el coste del evento, mientras que en los últimos años esto se ha transformado con la entrada del pequeño comercio del barrio.

Edición número 28

Con echar un pequeño vistazo al programa de esta edición se puede comprobar que hay actividades de todo tipo. Hay, desde un gran número de actividades para niños, como diversos juegos, talleres y obras especialmente dirigidas a los más pequeños; hasta conciertos nocturnos de rock, junto a comidas populares y muchas actividades culturales como teatros o hasta un taller de xilografía japonesa. Pero todos con la orientación hacia el encuentro en la calle y los pequeños comercios del barrio.

El grupo Diaples realiza un espectáculo pirotécnico en la Noche de San Juan
El grupo Diaples realiza un espectáculo pirotécnico en la Noche de San Juan

La propietaria de uno de los pequeños comercios de la Madalena, Tribandrum: tienda de ropa y complementos, Chus Castejón, es una de las que se ha sumado a las actividades de la Semana cultural acogiendo uno de los “microteatro con microbocado y microtrago”. La Escuela Cómica Suicida será lo llevará a cabo en el local. Los artistas que hacen los microteatros reciben a cambio el bote que se recauda durante su actuación. Castejón considera que estas actividades lo que dan al pequeño comercio es que se le conozca un poco más y disfrutar junto al resto de los vecinos de la semana.

Otra forma en que los comercios participan es el “Madalena Street Market”. Éste surgió en la edición de la Semana Cultural del año pasado y ya va por su cuarta edición. Castejón considera que es una iniciativa muy atractiva “donde se ha volcado todo el barrio e incluso puestos de fuera”. La idea es sacar el pequeño comercio a la calle, lo que Castejón considera que no hay que confundir con un mercado callejero.

Desde la Casa de Juventud del Casco Viejo (situada en la esquina de la calle San Vicente de Paul con la calle San Lorenzo), Javier Marcos, considera que “al ser un recurso del barrio nosotros siempre hemos entendido que teníamos que estar en las cosas importantes. Y la Semana Cultural lo es”.

Por un lado, lo que, a juicio de Marcos, la Casa de Juventud consigue de este evento es implicar a los jóvenes en la vida del barrio, lo cual considera uno de sus objetivos principales. “No solamente se trata de que hagan deporte sino que también se impliquen en su entorno. Y eso es lo difícil, porque lo fácil es meterlos en una liga de fútbol”, considera Marcos.

David Arribas (izquierda), Chus Castejón (centro) y Javier Marcos (derecha)
David Arribas (izquierda), Chus Castejón (centro) y Javier Marcos (derecha)

Marcos cree que “si se conoce el interior de la Casa de Juventud se sabe que ahí hay grupos muy heterogéneos: grupos de gitanos, de músicos, de artistas, etc. Y no todo el mundo tiene las mismas necesidades y las mismas inquietudes". Según explica Marcos, parte de su trabajo es concienciar que ese compartir y socializarse incluye conocerse unos a otros en diversas actividades. "Por ejemplo, en la música cuando juntamos a los chicos en combos les “obligamos” a juntarse los guitarras, con los baterías, con los cantantes y eso da una visión diferente de la música. Y eso lo trasladamos a los chavales del barrio. Los gitanos siempre están con que “eso son cosas de payos”, así que el que vean que ellos también pueden participar y que no hay tantas diferencias entre unos y otros puede ser el puente que facilite que ellos lo vean como algo más asequible. Nuestro trabajo es normalizar las cosas que ocurren en el barrio, en el que al ser tan heterogéneo alguien debe encargarse de esa labor.”

Por otro lado, Marcos opina que la Casa de Juventud da a la Semana Cultural un “soporte” porque esta institución posee experiencia organizadora y este evento es organizado por una asamblea, donde hay mucha gente pero que no siempre es la misma y necesita sustentarlo para que avance. Y, a nivel personal, Marcos afirma rotundo: “me gusta la semana, me gusta el barrio y yo soy vegetariano, con lo cual en este barrio me siento muy feliz y eso permite que implicarme con más alegría y más ganas”.

Desde la Asociación Vecinal de la Madalena “Calle y Libertad”, que forma parte de la asamblea de la Semana Cultural, David Arribas reconoce que estas fiestas tienen un cierto componente político y social que se evidencia en su definición como “feministas, ya que están en contra de cualquier agresión machista; antifascistas, y otra serie de cuestiones como el ecologismo, la defensa del uso de la bicicleta en la ciudad o el antirracismo, que están presentes en distintos actos o en la esencia de la semana”.

En el apartado de la movilidad urbana, Arribas, que también es miembro de la Cooperativa La Veloz, pone como ejemplo la marcha ciclonudista, que forma parte del programa, aunque no siempre fue así. Este acto surgió para reivindicar los derechos de los ciclistas y el uso de la bici en Zaragoza y se incorporó a la Semana Cultural porque “tenía cabida” en su espíritu. Para Arribas “siempre ha habido actos ciclistas en defensa de la bici en la ciudad por lo que el modelo urbano que se apoya es evidente”.

En el plano urbanístico, Arribas afirma que “está claro que nosotros apostamos por una ciudad compacta y multifuncional frente a los desarrollos urbanísticos de los últimos 20 años que han destrozado el modelo de convivencia urbano. Nosotros vivimos en este barrio porque queremos, no porque hayamos caído aquí, que es lo que ocurre con la mayoría de los vecinos porque nos gusta una determinada forma de entender la ciudad, que son los barrios compactos, históricos, multifuncionales. Donde la gente no sólo puede encontrar su residencia sino su lugar de trabajo; donde hay mucho contacto en la calle y donde hay más seguridad precisamente por esa densidad de personas que nos protegemos unos a otros y hay más redes de solidaridad”.

Carrera de pollos para niños
Carrera de pollos para niños

Marcos puntualiza la cuestión de los valores de la Semana Cultural situando su origen en el propio enriquecimiento que aporta la cantidad de gente diversa que participa “porque cada uno tiene una inquietud, y la pone, y el grupo ve descubre que eso existe y que también le me interesa. Y quizá en otros barrios eso no es tan patente”.

Arribas explica que la financiación de las distintas actividades se hace por ellas mismas. “Cada bar, colectivo o entidad que organiza un acto cuenta con sus propios recursos. De este modo se obtiene el 90% del coste de la semana, y lo que falta se consigue mediante la petición de una pequeña colaboración a los comercios y entidades del barrio, que toca a entre 10 y 20 euros cada uno. De este modo se paga la publicidad del evento, principalmente cartelería, y algunos gastos extra, como los petardos que el grupo “Diaples de la Madalena” tiran durante la Hoguera de San Juan. Además de lo anterior, hay una ayuda de la Junta de Distrito del Casco Histórico, que está alrededor de los 1.000 euros. Pero la esencia de la semana es la autoorganización, porque no son unas fiestas que nos pague el Ayuntamiento y nosotros decidamos como gastamos”.