Democracia Real Ya se opone a la subida de impuestos en el Ayuntamiento de Zaragoza

Ante el anuncio de subida de impuestos en el Ayuntamiento de Zaragoza, Democracia Real Ya se ha opuesto a esta propuesta. El colectivo reclama al alcalde de la capital que si quiere aumentar su recaudación, combata las inversiones en paraísos fiscales, recupere el impuesto de patrimonio o aumente el impuesto de las Sicav.

Zaragoza.- El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, anunció este lunes una subida de los impuestos municipales para 2012, por ello, Democracia Real Ya! de Zaragoza ha lamentado que el primer edil haya decidido exprimir “todavía más” los ya de por sí “ahogados bolsillos de los contribuyentes zaragozanos”.

Para el colectivo, la subida de tasas e impuestos indirectos supone hacer pagar el coste de la crisis a las personas más vulnerables y con más precariedad económica, como son los ciudadanos, ya que este tipo de impuestos los pagamos todos por igual, con independencia de nuestra renta. Por este motivo, Democracia Real Ya! de Zaragoza se opone frontalmente a cualquier subida de tasas por encima del IPC.

Además el colectivo ha recordado que los servicios públicos -transporte, instalaciones deportivas, recogida de basuras, red de suministro de alcantarillado, etc.- son un derecho, no un privilegio, por tanto “no se pueden seguir subiendo sus tasas como hasta ahora, de manera injusta e indiscriminada”.

El colectivo ha señalado que si el Ayuntamiento de Zaragoza, cuya deuda se situó al cierre de 2010 en 748 millones de euros, necesita recaudar más dinero para poder ofrecer unos servicios públicos de calidad, debe hacerlo “entre los ciudadanos con mayor capital que, paradójicamente, son precisamente los que menos aportan al erario público”.

De esta manera, Democracia Real Ya exige que se combatan las inversiones en paraísos fiscales, que se imponga un impuesto a las transacciones financieras, se recupere el impuesto de patrimonio o se suba el impuesto a las Sociedades de Inversión de Capital Variable (Sicav) reservadas a los grandes capitales y con importantes ventajas fiscales, como pagar sólo el 1% de sus beneficios en concepto de Impuesto de Sociedades.