Calatayud recibe 645 turistas más que en el verano de 2010

El número de turistas que visitan Calatayud durante el periodo estival ha aumentado notablemente. Este año han sido más de 5.500, mientras que la ocupación hotelera en la ciudad se ha mantenido entre el 60 y el 70%. Además, dentro del programa comarcal Mudéjar Abierto también se han organizado 130 visitas guiadas a las localidades vecinas.

Calatayud.- Las colegistas de Santa María La Mayor y el Santo Sepulcro, las puertas de Terrer y Zaragoza, un conjunto fortificado islámico, visitas guiadas por las antiguas judería y morería o el yacimiento arqueológico de Bílbilis. Estos son algunos de los atractivos que cada verano arrastran hasta Calatayud a miles de turistas. Durante los meses de julio y agosto de 2011, la ciudad ha recibido a 5.573 visitantes tanto españoles como extranjeros. Una cifra que supera en 645 personas a la que se registró en el periodo estival de 2010.

“El aumento del turismo en Calatayud va en la línea del aumento del turismo interior que se está dando a nivel nacional”, explica José Manuel Gimeno, concejal de Turismo bilbilitano. Así, los datos revelan que en julio han llegado a la ciudad 1.952 visitantes, 275 más que en el año anterior. La mayoría de ellos proceden de Aragón (419), Madrid (331), Cataluña (263) y Valencia (186), pero también de Francia (83), Bélgica (10) y Alemania (8). En agosto, la cifra de turistas se ha elevado hasta 3.622, 321 personas más que en 2010. En este mes, a los orígenes más frecuentes también se suman Inglaterra e Italia.

Según explican desde la Oficina de Turismo bilbilitana “ha habido un incremento notable de personas que nos visitan y se ha definido el tipo de turismo que genera la ciudad”. Calatayud mueve un “turismo familiar y mayoritariamente basado en la cultura”, continúan explicando. Como prueba basta el dato que refleja que han sido 1.007 las personas que han participado en las visitas guiadas por la ciudad durante el periodo estival. Otra cifra significativa son las 525 personas que se acercaron hasta Bílbilis el pasado 20 de agosto, cuando se celebró la jornada de puertas abiertas del yacimiento. “En el caso de los restos de Valdeherrera, fueron 362 las visitas que se contabilizaron el día de puertas abiertas”, señala Beatriz Arenas, concejal de Yacimientos.

Según continúa explicando Yolanda Roy, una de las empleadas de la Oficina de Turismo, “el turismo de naturaleza también tiene peso en Calatayud. Hay mucha gente que visita la ciudad y nos pregunta por el Monasterio de Piedra y su parque natural”.

Repercusión económica

Las elevadas cifras de turismo no se traducen en un beneficio económico muy significativo para Calatayud. Por ejemplo, la ocupación hostelera ha rozado sólo el 56% en el mes de julio y se ha acercado al 70% en el mes de agosto. “La estancia por regla general es de solo una noche y, además, todo el mundo espera mucho y reserva a última hora, buscando ofertas o descuentos”, explica Rebeca Martínez, directora del Hotel Monasterio Benedictino. Con ella coincide Mamen Alonso, una de las responsables del Mesón de La Dolores, quien asegura que “la mayoría de los visitantes son de una noche y es raro que se queden dos”. Aunque también asegura que “la ocupación ha subido un poco, el problema es que los ingresos no han llevado el incremento correspondiente, porque hemos tenido que hacer más ofertas”.

Mudéjar Abierto ha registrado un ligero aumento de visitantes

Por ello, una de las medidas que plantea el Ayuntamiento de Calatayud para seguir “fortaleciendo” el turismo en la ciudad es “apoyar a la iniciativa privada y a aquel sector de la economía que depende del turismo, es decir, a la hostelería y la restauración”. Además, el Consistorio planea numerosas medidas a largo corto plazo para promover el turismo: “El reciente traslado de la Oficina de Turismo para dotarla de más contenido y de una sala audiovisual; la renovación del material de promoción de la zona; la creación de una página web específica sobre turismo y la realización de inversiones para mejorar y ampliar el contenido del Museo de La Dolores”, adelanta el concejal de Turismo. “Sabiendo que tenemos mucho potencial turístico y un patrimonio muy amplio que enseñar, la idea es consolidarnos como destino turístico de interés con un gran contenido cultural, gastronómico, recreativo, etc.”, añade.

Mudéjar abierto

Por otra parte, la iniciativa comarcal Mudéjar Abierto también ha registrado un ligero aumento en el número de visitantes. Esta campaña, que nació en 2006 y organiza visitas guiadas por una veintena de iglesias mudéjares repartidas por toda la Comarca, ha recibido 2.844 peticiones a lo largo del verano. Según han podido comprobar los responsables, los puntos que más interesan son la Iglesia de Santa Tecla en Cervera de la Cañada (485 turistas), la de San Félix en Torralba de Ribota (396), la de la Virgen del Castillo en Aniñón (291) y la de Santa María en Tobbed (224). “Mudéjar Abierto es un servicio que interesa a la población y que va creciendo en muchos sentidos. Aunque las visitas casi se mantienen del verano pasado para este, la iniciativa toma fuerza porque se van sumando puntos para visitar”, explica Fernando Vicén, presidente de la Comarca Comunidad de Calatayud. Recientemente, se han incluido iglesias “que quizá no tienen mucho de mudéjar, pero tienen otros valores bonitos e importantes”, añade Vicén. Es el caso del templo de las Santas Justas y Rufina en Maluenda, una joya del gótico.