Monterde, en pie de guerra contra su alcalde por sus polémicas inmatriculaciones

Todo apunta a terminar en los tribunales, según explican los vecinos, que piden tener la propiedad de sus casas y terrenos
Manifestación de los vecinos frente al Gobierno de Aragón
photo_camera Manifestación de los vecinos frente al Gobierno de Aragón

No hay un inicio claro para las denuncias del pueblo de Monterde, en la provincia de Zaragoza, que está en pie de guerra contra su alcalde José Gracia Ruiz (PP) por poner a nombre del Ayuntamiento terrenos, bodegas, almacenes o incluso viviendas particulares, de acuerdo a los propios vecinos, a sus espaldas. Cerca de 200 inmatriculaciones, según apuntan, que se habrían destapado cuando uno de ellos acudió a tramitar la herencia de una casa que, sin comerlo ni beberlo, ya no pertenecía a su familia. Era propiedad municipal, al igual que en torno a 2.500 hectáreas, tal como descubrieron después en el Boletín Oficial del Estado.

Aquello ocurrió el año pasado. Ahora, el malestar ha desembocado en la creación de la Asociación de perjudicados por el alcalde del Ayuntamiento de Monterde. Ellos congregaron este miércoles a cerca de un centenar de personas a las puertas del Edificio Pignatelli, sede del Gobierno de Aragón, a modo de llamamiento a la administración autonómica. Ya lo hicieron la semana pasada frente a la Diputación Provincial de Zaragoza, que les trasladó su apoyo. “Aquí somos 100, de 140 empadronados y 40 fijos”, ha explicado uno de sus portavoces, Miguel Ángel Lavilla, sobre una problemática que afectaría a la práctica totalidad de los habitantes.

Del otro lado, el alcalde sostiene que los terrenos son “bienes públicos”. Al menos, es la versión que, a juicio de los vecinos está tratando de “expandir” en la DGA. “No ha aclarado por qué lo hace no para qué, porque tiene que haber un fin y tampoco lo sabemos”, ha subrayado. Otros temen que ahora esa “indefensión” jurídica les pueda echar incluso de sus casas, de modo que también se han puesto manos a la obra desde el punto de vista legal. Medio pueblo en manos de abogados de cara a un desenlace que apunta a los tribunales, como recalcan los propios afectados. Eso sí, dicen ser conscientes de que desde el otro lado también se han armado.

Lo que se sabe, dice Lavilla, es “la punta del iceberg” porque sostienen que el siguiente paso que está comenzando a dar el primer edil es retirar las referencias catastrales de más terrenos, para así poderlos inscribir a nombre de la corporación. “Es una canallada sin precedentes, desde la dictadura no habían pasado estas cosas”, resume, esperando que su voz tome repercusión frente a la versión oficial.

UNA NUEVA POLÉMICA

No es la primera vez que los vecinos de Monterde se ven obligados a protestar. Es más, a las inmatriculaciones las preceden años de recorrido para que se les reconociera como pueblo en lugar de como monte. Tampoco es la primera polémica que rodea al alcalde, en el cargo desde 1983 y a quien los vecinos acusan de haber empadronado en repetidas ocasiones a gente de fuera del pueblo para ganar las elecciones. Los propios concejales socialistas de la oposición ya protestaron en su día sobre estos picos de población, que después desaparecían de las estadísticas para volver a las cifras iniciales.