Ladridos, sollozos y problemas de ruido: una familia de La Puebla de Alfindén harta de sus vecinos

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photo_camera Los afectados viven en una casa contigua a la de sus vecinos

Han pasado ya tres años desde que una familia de La Puebla de Alfindén alertase a las autoridades, por primera vez, de los problemas de ruido que les ocasionaba una vivienda contigua a la suya en enero de 2020. Desde su interior escuchan diariamente los incansables ladridos de hasta cuatro perros que, según explican, llegan a emitir sollozos y se encuentran desatendidos, ya que permanecen la mayor parte del tiempo encerrados en casa sin salir a pasear.

Son precisamente los ruidos que salen del interior de la vivienda y que, afirma este matrimonio, superan los decibelios permitidos, los que están generando problemas de descanso y bienestar a los afectados. Y es que en varias de las instancias emitidas se prueba que se superan los niveles máximos de ruido que establece la normativa. Algo que supone una infracción que debe conllevar una sanción e, incluso, la toma de determinadas medidas de corrección, seguridad o control que impidan continuar con las molestias generadas.

Hartos de la situación y ante la inacción por parte del consistorio de la localidad al recibir las instancias, esta familia decidió interponer hace unos meses ante el Juzgado un recurso contencioso administrativo contra la inactividad de la administración. En este caso, el propio Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén. Al mismo tiempo, continuaron realizando grabaciones de video y audio para acumular más pruebas del calvario que soportan en su vida cotidiana.

RESPUESTA SIN ACCIÓN

Al obtener respuesta y tras comprometerse el Ayuntamiento a tomar cartas en el asunto, se retiró la demanda. En concreto, desde el consistorio aseguraron que se iban a realizar visitas a estos domicilios en turno de mañana, tarde y noche. En ellas se comprobaría que los hechos relatados por los denunciantes eran ciertos.

Sin embargo, de la notificación remitida en junio no se han vuelto a tener noticias. La familia afectada no ha recibido aviso de la Policía Local por las mediciones de ruido pertinentes. Ante esta situación, han vuelto a reclamar a la administración que entre en acción y han pedido a las autoridades que tomen medidas para que no persistan los ladridos de estos animales y los ruidos ocasionados. También que se investigue el estado de estos en base a su bienestar animal.