El foro romano más antiguo de la Península Ibérica está en El Burgo de Ebro

Se trata del foro romano más antiguo hallado en la Península Ibérica
photo_camera Se trata del foro romano más antiguo hallado en la Península Ibérica

Esta semana finalizan las excavaciones arqueológicas en el yacimiento romano de La Cabañeta, en El Burgo de Ebro (Zaragoza). La excavación de este año se ha ocupado de la parte central del yacimiento, donde se han localizado los restos de una enorme plaza enmarcada por un pórtico doble cubierto con tejas de cuidada factura al que se abren una serie de habitaciones (“tabernae”), tal vez destinadas a actividades de carácter comercial. Se trata del foro romano más antiguo de la Península Ibérica.

Los trabajos se retomaron este mes de julio, tras casi una década de interrupción. En La Cabañeta se encuentran los restos de una ciudad fundada por los romanos en el último tercio del siglo II a.C., cuyo nombre antiguo se desconoce por el momento. La ciudad tuvo una vida efímera, ya que seguramente fue destruida durante las Guerras Sertorianas, en la década de los 70 del siglo I a.C.

“Se trata de un hallazgo de excepcional importancia, no solo por sus dimensiones y complejidad arquitectónica, sino por tratarse de la plaza forense más antigua encontrada en el interior de la península ibérica hasta la fecha, cuyo descubrimiento contribuirá a transformar de manera radical nuestro conocimiento de la fase inicial de difusión de los modelos arquitectónicos romanos en Hispania”, explica el investigador del Instituto de Patrimonio y Humanidades (IPH) de la Universidad de Zaragoza, Borja Díaz.

Los trabajos en el yacimiento, catalogado como Bien de Interés Cultural, se iniciaron a comienzos de los 2000 gracias al empeño del arqueólogo Antonio Ferreruela Gonzalvo y del profesor de la Universidad de Valladolid José Antonio Mínguez Morales. Las distintas campañas de excavación dirigidas por Ferreruela y Mínguez permitieron sacar a la luz los restos de un interesante edificio de almacenes, probablemente utilizado como sede de una asociación de mercaderes itálicos, según se infiere de la inscripción que presidía una de sus habitaciones, así como unos baños públicos acompañados de una gran palestra, que se cuentan entre los conjuntos termales romanos de época republicana mejor conservados de todo el Mediterráneo occidental.