Cetina representa este domingo su Contradanza, una de las tradiciones más mágicas de la provincia

Un espectáculo de antorchas único en Aragón que combina música celta y antiguos ritos agrícolas
danza-cetina
photo_camera Los danzantes lucen unos trajes negros y blancos que asemejan un esqueleto, excepto el personaje del diablo, que viste de rojo

Cetina celebrará la noche del domingo 19 de mayo, una de las tradiciones más llamativas de la provincia de Zaragoza: la Contradanza, un espectáculo de antorchas único en Aragón que combina música celta y antiguos ritos agrícolas. Como cada año, tendrá lugar a las 23.00 en la plaza de la localidad. Se trata de una de las representaciones más espectaculares de la provincia. De hecho, desde 1996 es fiesta de interés turístico de Aragón y desde 2012 bien de interés cultural inmaterial.

En la Contradanza, los danzantes lucen unos trajes negros y blancos que asemejan un esqueleto, excepto el personaje del diablo, que viste de rojo. Son especialmente espectaculares los santos de los danzantes. Y el hecho de que la representación se realice por la noche, a la luz de las antorchas, crea un ambiente especial.

No se conoce el origen exacto, si bien en el siglo pasado está datado que se habla de ella “como una danza celtíbera del plenilunio”. La primera referencia escrita es de las fiestas del año 1751 en que queda constancia de la Mojiganga que se celebró la noche del 19 de mayo a la luz de “unas 12 hachas (antorchas) ardiendo”.

En la Contradanza, el personaje llamado “el diablo” dirige el baile con sus palmadas y órdenes para dar comienzo a las mudanzas (cuadros plásticos) que se van desgranando por parte de los otros ocho “contradanceros” (cuatro visten de negro con adornos blancos y cuatro de blanco con adornos negros), que cubiertos sus rostros con una “careta” van plasmando las figuras.

El diablo siempre corona las figuras, ya sean de tipo laico (los arcos, los estribos, los banquillos, la fuente, el surtidor…), mitológico (el dios de las aguas), y religioso (San Juan Lorenzo, la Virgen de Atocha, San Pascual, la Purísima...).

El diablo se representa como un ser inquieto, que juega con los contradanceros, a quienes quiere engañar y finalmente es muerto a mano de uno de ellos. Es llorado con llantos burlescos, paseado triunfante ante el pueblo y finalmente resucita, la música se acelera, y al son de palmas de todo el pueblo, la Contradanza termina con el grito de “Viva San Lorenzo”.

EL DANCE, POR LA MAÑANA

Si la Contradanza es espectacular por su puesta en escena, por la noche y los trajes, el Dance, que se representa en la plaza a las 11.30, tiene lugar cuando la procesión hace una parada en el lugar para interpretar el que es uno de los dances más antiguos de Aragón.

También es fiesta de interés turístico de Aragón desde el año 1996. Se encuentra documentado al menos desde el siglo XVI y se compone de pasacalles durante la procesión bailando siempre dando la cara a San Juan Lorenzo (en cuyo honor se realiza). Intervienen “el Mayoral”, el “Zagal” y ocho danzantes que bailan paloteados, bailes de espadas y recitan los “dichos” que narran la vida del santo con una tonadilla especial.