ZeC consigue el voto unánime para llevar alimentación saludable a los colegios

Durante el debate en el salón de plenos, se ha puesto encima de la mesa los beneficios de una dieta equilibrada
La iniciativa, presentada a raíz de la reciente crisis de la empresa Comer Bien, ha puesto el foco en el deber de las administraciones de garantizar una alimentación saludable
photo_camera La iniciativa ha puesto el foco en el deber de las administraciones de garantizar alimentación saludable

El grupo municipal de Zaragoza en Común en el Ayuntamiento de Zaragoza ha conseguido aprobar en el pleno de hoy una moción por unanimidad para llevar la alimentación saludable a todos los colegios de la capital zaragozana. En Aragón hay 232 comedores escolares públicos. De ellos, más de la mitad tienen cocina (127), mientras que 97 se gestionan a través de la línea fría y 8 cuentan con línea caliente. En la ciudad de Zaragoza es en la que más prolifera la línea fría, con 85 de los 133 existentes, pese a que actualmente 44 centros de Zaragoza han pedido la puesta en marcha de la cocina 'in situ’.

En el debate han intervenido varias asociaciones de madres y padres del alumnado de Aragón, del colegio público Jernónimo Zurita, del María Moliner, del Cortes de Aragón, del Río Ebro y representantes de la Plataforma Come Pública.

La iniciativa, presentada a raíz de la reciente crisis de la empresa Comer Bien, ha puesto el foco en una cuestión muy importante: el deber de las administraciones de garantizar una alimentación saludable y de calidad en los espacios educativos y las carencias del sistema actual de comedores escolares.

Durante el debate en el salón de plenos, se ha puesto encima de la mesa los beneficios de una dieta equilibrada, que ayuda a prevenir la obesidad infantil y enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación, como la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer, jugando un papel importante en la salud mental, bienestar emocional y en ayudar a reducir los síntomas de trastornos mentales como la depresión y la ansiedad.

Además, el concejal Suso Domínguez la ha relacionado con el rendimiento académico, con el que existe “una indudable correlación, puesto que alimentos sanos son esenciales para el funcionamiento cerebral, mejorando la concentración, la memoria y otras funciones cognitivas necesarias para el aprendizaje”.

Los comedores escolares tienen el potencial de ser un entorno de aprendizaje que promueve hábitos alimenticios saludables, cuestión que ha sido respaldada por el pleno en su totalidad. Estos pueden desempeñar un papel crucial en asegurar que todos los estudiantes, independientemente de su situación socioeconómica, tengan acceso a comidas nutritivas.

“Promover menús saludables que incluyan alimentos ecológicos o de producción local de nuestra huerta contribuye a la mitigación y adaptación al cambio climático”, ha añadido Domínguez.

El pleno ha acordado instar al Gobierno de Aragón a dotar de financiación y articular medidas para dar cumplimiento del ‘Acuerdo Por Unos Comedores Escolares Nobles’ que presentaron los padres y madres de la Plataforma Come Pública (Comedores Escolares Públicos de Calidad de Aragón) y llevar a cabo un seguimiento conjunto en colaboración con los consejos escolares de los centros educativos.

También, ambas instituciones deberán crear el Consejo Alimentario de Aragón para el impulso de políticas de soberanía alimentaria y de acceso a una alimentación saludable y sostenible, en el marco de la participación ciudadana y la cooperación institucional.

LOS PLIEGOS DE 2017

El gobierno de Zaragoza en Común, en 2017, licitó nuevos pliegos para los comedores de las Escuelas infantiles y por primera vez el nuevo contrato planteaba no sólo la prestación del servicio de comedor, sino que incidía en el servicio alimenticio en su ciclo completo: la elección del producto, su confección en el propio centro y el reciclaje de los residuos producidos, así como entender este servicio como una actividad educativa en el que se camine hacia un comedor agroecológico.

Con este enfoque, las escuelas infantiles se convertían en el primer contrato municipal que incorporaba los criterios de sostenibilidad en la compra pública de alimentos. En 2023, con los nuevos pliegos el gobierno del PP mantuvo las condiciones en la licitación en cuanto a inclusión de comida saludable y sostenible.

Zaragoza en Común considera que todo este recorrido y los avances en la mejora de la alimentación en los servicios de comida colectiva se debe continuar y trasladar a los comedores escolares de los colegios públicos.

La realidad de las empresas en este sector es que el 53% de la facturación relacionada con los comedores escolares está en manos de cuatro grandes empresas.

“Esta oligopolización del mercado y el hecho de que sean grandes empresas es lo que empuja que se ponga por encima el beneficio empresarial frente a la calidad o los valores medioambientales o sociales”, ha apuntado Domínguez.