Un Árbol de los Deseos o la Casita de Papá Noel, la plaza más grande de la Navidad en Zaragoza

La plaza de la Navidad estará abierta hasta el 7 de enero. Foto: Laura Trives
photo_camera La plaza de la Navidad estará abierta hasta el 7 de enero. Foto: Laura Trives

El dulce olor de los gofres o del chocolate caliente recién hecho y cientos de luces de colores dan la bienvenida a la plaza más mágica de la Navidad en Zaragoza: la del Pilar. Entrar en ella es hacerlo a un mundo mágico en el que tan pronto puedes visitar a Papá Noel y sus entrañables elfos en su casita como deslizarte con los trineos o probar tu habilidad patinando sobre hielo, así como intercambiar un libro por otro y emocionarte con un amigo invisible literario.

El mercadillo navideño es también un buen lugar para perderse con más de 40 puestos de artesanía en los que comprar desde deliciosos quesos y embutidos hasta joyería y algún que otro juguete para aquellos que van con algo de retraso en esto de los regalos navideños. Y en medio de tanta caseta, un árbol gigante de color azul recoge los anhelos de zaragozanos y visitantes para el nuevo año. Allí se puede encontrar de todo, desde los que desean aprobar esas matemáticas que siempre se quedan un poco atravesadas a los que piden la Play 5 o los que solo piden lo más importante: salud.

Disfrutar de la plaza de la Navidad es uno de los planes favoritos en estas fechas. Eso sí, hay que armarse de paciencia pues sobre todo los fines de semana y los festivos las colas que se forman para entrar en el Belén (el más grande de España con figuras a tamaño real) o coger un vaso de chocolate con churros son interesantes. Uno de los sitios con más afluencia es el espacio Dreamland. Allí los carritos se amontonan y los nervios se hacen visibles en unos pequeños que esperan conocer a Papá Noel y a sus elfos ayudantes en su encantadora casita. Los más valientes se atreven a subir al carrusel veneciano de dos plantas, montarse en las figuras del Snow City o en el Expresso Navideño, mientras sus familiares les hacen numerosas instantáneas para el recuerdo.

Y hablando de fotografías, la entrada a Dreamland con el muérdago se convierte en parada obligatoria para aquellos que quieren una emotiva estampa navideña. No tanto, eso sí, como las letras gigantes luminosas de "ZGZ" que son uno de los spots más "instagrameables" de la zona.

Entre ponys ecológicos y una noria casi en miniatura, el toque de adrenalina lo pone la pista de trineos neumáticos desde la que se tiene una vista privilegiada de toda la muestra navideña deslizándose con unos divertidos flotadores por una pista que, sobre todo a los más pequeños, se les hace un poco intensa. Y justo en el otro extremo de la pista, patinadores en potencia y novatos prueban su habilidad deslizándose por el hielo en otro de los grandes atractivos de cada Navidad.