La magia de la Navidad en la plaza del Pilar: desde un mercadillo artesano hasta el Árbol de los Deseos

Coronando la plaza se encuentra el Árbol de los Deseos, cuyas hojas están formadas por trozos de papel de diferentes colores con deseos escritos en ellas.
photo_camera Coronando la plaza se encuentra el Árbol de los Deseos, cuyas hojas están formadas por trozos de papel de diferentes colores con deseos escritos en ellas.

Como cada año la plaza del Pilar se convierte en el centro del espíritu navideño de la ciudad con su gran oferta de actividades, compras y ocio. Amigos, jóvenes y familias llenan esta gran plaza desde un extremo a otro en el que encontrar paso es una tarea difícil, pero para muchos también es sinónimo de ambiente festivo y diversión.

Más de 40 casetas, iluminadas hasta los topes con luces navideñas, bordean la plaza componiendo así la tradicional estampa navideña de la ciudad. Los puestos forman parte del clásico mercadillo navideño que se ubica allí cada diciembre y perderse entre estas casetas ya es una tradición navideña de los zaragozanos.

ARTESANÍA Y PRODUCTOS DE TODA ESPAÑA

El mercadillo navideño es un buen lugar donde pasar la tarde curioseando entre la multitud de puestos de artesanía que siempre tienen algún tesoro oculto entre sus artículos. Los adornos navideños artesanales son uno de los productos que más triunfan entre locales y visitantes, pues dicen que no encuentran “unos adornos tan peculiares y diferentes en las tiendas”. Y la verdad es que es difícil porque no muchos pueden presumir de tener una figura de una paella o un plato con embutidos colgados de su árbol de navidad. Aunque también ofrecen artículos tradicionales como pequeñas figuras para el belén o bolas navideñas.

No muchos pueden presumir de tener una figura de una paella o un plato con embutidos colgados de su árbol de navidad.

La multitud es palpable especialmente en aquellas casetas que ofrecen complementos de bisutería como anillos, pulseras o colgantes. Hay una gran variedad y para todos los gustos: de plata, oro, con piedras preciosas, brillantes, de colores… y como no podía ser de otra manera, incluso hay algunos con motivos navideños.

Para aquellos que se han despistado con los regalos de Papá Noel, el mercadillo es una buena opción para comprarlos en puestos como el de juguetes de madera para niños y bebés. Para jóvenes, los puestos de cosmética natural son una buena alternativa con jabones, aceites y cremas de diferentes aromas.

Los alimentos son otros de los grandes protagonistas de la plaza del Pilar y es que estas fechas tan señaladas atraen a comerciantes de todo el país para vender los productos de su tierra. Muchos aprovechan para colocar en su cena de Nochebuena algún alimento al que no suelen estar acostumbrados. Se pueden encontrar casetas como la de Extremadura con sus deliciosos quesos de oveja como la torta del Casar o embutidos como la patatera, o como la de Cantabria con anchoas de Santoña o patés naturales. Lo cierto es que, los tenderetes con quesos, embutidos y miel son los más numerosos.

El olor a chocolate y gofres que impera en la plaza los conducirá directamente a puestos como el de los churros, el de crepes y gofres o el de repostería.

Para aquellos más lamineros, las casetas de dulces son una parada obligatoria en su recorrido. El olor a chocolate y gofres que impera en la plaza los conducirá directamente a puestos como el de los churros, el de crepes y gofres en el que podrán escoger entre infinidad de toppings, o el de repostería que vende tejas, bizcochos, magdalenas…

ACTIVIDADES PARA TODA LA FAMILIA

Disfrutar de la plaza de la Navidad es uno de los planes favoritos en estas fechas, por eso se llena de actividades para familias, aunque hay que tener un poco de paciencia con las colas que se forman en todas las atracciones. Los niños podrán, desde visitar a Papá Noel, montarse en una pequeña noria, patinar sobre hielo, hasta deslizarse con un trineo por un tobogán gigante. Visitar el Belén gigante con piezas a tamaño real mientras comes algodón de azúcar es una de las tradiciones para muchas familias de la ciudad, que año tras año repiten este ritual.

Quien lo desee puede pasarse por el árbol para colocar aquello que esperan que se cumpla en el año venidero.

Coronando la plaza se encuentra un árbol gigante conocido como el Árbol de los Deseos, cuyas hojas están formadas por trozos de papel de diferentes colores con deseos escritos en ellas. Y es que quien lo desee puede pasarse por el árbol para colocar aquello que esperan que se cumpla en el año venidero. “Salud para mi familia y un año lleno de felicidad” y “un hogar para todos” son los deseos que más abundan, aunque un niño pide que “la Navidad que viene venga un elfo” y un enamorado “seguir cumpliendo años con ella”, y los más zaragocistas desean que “El Real Zaragoza suba a primera división”.

Sin duda, la plaza del Pilar contiene la magia de la ciudad en Navidad y se convierte en el centro neurálgico con cientos de actividades para todo tipo de públicos y una gran oferta de productos artesanales y alimentarios.