De 343 metros a escombros en segundos: cae la chimenea de la Térmica de Andorra

La histórica chimenea de 343 metros de altura, la infraestructura más alta de Aragón, se ha convertido en escombros.
La antigua Central Térmica de Andorra deja su sitio a una nueva forma de producir energía para el Bajo Aragón
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Nuevo paso en el paulatino adiós a la Central Térmica de Andorra. En cuestión de segundos, la histórica chimenea de 343 metros de altura, la infraestructura más alta de la Comunidad y la tercera de España, se ha convertido en escombros, dejando al paisaje andorrano sin uno de sus símbolos durante los últimos 40 años. Un hito que marca el inicio de un futuro basado en energía renovable, verde y limpia.

Puntual a las 11.30 horas, y con un amplio dispositivo de seguridad en el entorno de la Térmica, se han utilizado 170 detonadores no eléctricos y 265 kilos de explosivo, que se han colocado en la estructura mediante talados distribuidos para dirigir la caída. En total, ha producido alrededor de 25.000 toneladas de residuos, básicamente hormigón, que serán valorizados en obra al ser usados como material de relleno por su carácter inerte.

La demolición de la chimenea de la Térmica, unido a la voladura de las tres torres de refrigeración llevada a cabo en mayo de 2022, supone un nuevo hito en el proceso de desmantelamiento de la Central, tanto por el “simbolismo” de la estructura como por el complejo proceso que ha requerido. “Ha caído un símbolo. Todos estamos impresionados de esta secuencia de demolición de la chimenea, un símbolo que Endesa ha cuidado durante este tiempo”, ha señalado el director general de Endesa en Aragón, Ignacio Montaner, nada más presenciar el derribo de la chimenea.

Para minimizar la afección del polvo derivado de la explosión, se han instalado cuatro piscinas de 220 metros cúbicos de capacidad que contenían agua de lluvia y de los propios procesos de la Central. Además, durante las semanas previas se han realizado trabajos de corte con diamante con el base de la chimenea para facilitar el proceso de caída, similar a la tala de un árbol, aunque, en este caso, de 343 metros de altura.

DOS AÑOS TRABAJANDO EN EL DESMANTELAMIENTO

Con esta actuación, Endesa sigue avanzando en el desmantelamiento de la Térmica, iniciado hace justo dos años y que se alargará durante otros dos. Actualmente, se encuentra al 65% en un proceso de gran complejidad técnica, y que ha vivido sus principales hitos con la voladura de las tres torres de refrigeración y la demolición este jueves de la chimenea, eliminando del skyline del Bajo Aragón los recuerdos de la economía del carbón que durante 40 años sustentaron la vida de sus habitantes.

Alrededor de 250 personas trabajan continuamente en un proceso que, según lo previsto, finalizará en 2025. Un equipo humano procedente, en su mayoría, de antiguas empresas contratistas o con residencia en la comarca de Andorra-Sierra de Arcos y sus alrededores, ya que la compañía dio prioridad en la adjudicación de los trabajos a las ofertas que incluyesen un mayor número de trabajadores locales.

UN FUTURO BASADO EN ENERGÍA RENOVABLE

Con el desmantelamiento, la antigua Central Térmica de Andorra deja su sitio a una nueva forma de producir energía para el Bajo Aragón. El plan con el que Endesa logró adjudicarse los 1.200 MW contempla la creación de 500 empleos “fijos y duraderos”, una potencia de 1.843,6 megavatios y una inversión superior a los 1.500 millones de euros, con la construcción de 14 parques renovables, siete solares y siete eólicos, y dos plantas de almacenamiento de baterías, así como un electrolizador de hidrógeno verde, un compensador sincrono y un centro de fabricación de electrolizadores.

Con este desarrollo renovable, la compañía eléctrica se marcó el objetivo de generar empleo y valor en el entorno de una de las centrales térmicas más importantes de España. “Estos es un símbolo que cae, pero detrás tenemos el parque Sedeis que ya es una realidad. Lo que nos importa es seguir creando riqueza y empleo para Andorra”, ha sostenido Montaner, que ha definido este Nudo Mudéjar como un “cambio de paradigma” para el territorio.

En estos momentos, Endesa está acabando de completar los estudios ambientales de los proyectos, con el objetivo de presentar toda la tramitación antes de verano y comenzar la construcción en el segundo semestre de 2024. “Ya solo con nuestro proyecto del concurso del Nudo vamos a superar el volumen de empleo que tenía la Central”, ha asegurado el director general de la eléctrica en Aragón.