Juzgada por quedarse móviles de su tienda valorados en más de 75.800 euros

Una dependienta de una tienda de telefonía móvil de Zaragoza ha sido juzgada este miércoles por apropiarse, presuntamente, de 264 móviles y de un paquete que debía ir a otra tienda de la misma cadena. La Fiscalía y la gerente de la compañía valoran el perjuicio en más de 75.800 euros. El Ministerio Público pide para ella cinco años de cárcel.

Zaragoza.- La dependienta de una tienda de telefonía móvil de Zaragoza ha sido juzgada este miércoles por apropiarse, presuntamente, de 264 móviles y de un paquete que debía llegar a otro establecimiento de la misma cadena.

La Fiscalía pide para ella cinco años de cárcel por un delito de apropiación indebida y la gerente de la compañía (Zaitel), que ejerce la acusación particular, eleva su petición hasta los siete años y medio de cárcel al sumar al delito anterior otro de hurto. Ambas acusaciones cifran el perjuicio causado en más de 75.800 euros (74.300,60 euros de los móviles y 1.501 euros por el paquete). La defensa, ejercida por el letrado Pedro Baringo, solicita la absolución.

Ante los magistrados de la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Zaragoza, la acusada, Ainhoa F. C., ha negado que se apropiara de esos teléfonos durante el tiempo que trabajó en la tienda de Zaitel en la plaza Sas de Zaragoza. Asimismo, sobre el paquete que presuntamente se apropió y que debía haber llegado a la tienda de Fray Julián Garcés, ha explicado que le llegó lo que había pedido.

"Mandé fotos [a la central en Bilbao] con lo que había recibido", ha asegurado y ha detallado que se realizaban dos inventarios mensuales y se enviaban a la central. Según su declaración, la otra tienda "nunca" le reclamó ningún bulto.

La acusada ha recordado que en el verano de 2010 hicieron en su tienda "muchos contratos", fundamentalmente a ciudadanos rumanos, pero no los hacía por su cuenta sino que las condiciones las fijaba Vodafone. Niega que se quedara dinero de esos contratos y considera que cuando la compañía de telefonía detectó que se había producido un fraude, desde Zaitel "fueron a por mí", ha apuntado.

Por su parte, la gerente y representante de Zaitel, que fue quien interpuso la denuncia, ha explicado que Vodafone les sancionó al haberse producido contrataciones irregulares, algunas hechas a nombre de personas que nunca habían estado en Zaragoza. Esta mujer, que ha declarado como testigo, ha explicado que es función de la comercial de la tienda asegurarse de que los DNI que se presentan para hacer un contrato efectivamente corresponden con la persona que acude al establecimiento.

Asimismo, al enterarse de que un paquete no había llegado a la tienda de Fray Julián Garcés y se había quedado en la de la plaza Sas, mandó a la coordinadora a este establecimiento para hacer un inventario. Apareció entonces un móvil que debía figurar en ese paquete en las escaleras de la tienda. Hecho que ha ratificado la coordinadora de Zaragoza.

En suma, la compañía reclama el importe de los terminales que desaparecieron durante dos años y que "fueron vendidos bajo mano", ha apostillado la representante de Zaitel.