El acusado por el “crimen del rellano” defiende que iba bebido y que la víctima le apuñaló primero

Al parecer, el presunto agresor sería su vecino de rellano, ella vivía en el 1ºB y el varón en el 1ºA
photo_camera Al parecer, el presunto agresor sería su vecino de rellano, ella vivía en el 1ºB y el varón en el 1ºA

“Ese día iba bebido. Estuve en un bar rumano y me tomé seis copas. Después, en casa tenía una botella de Baileys, y seguí bebiendo, pero estaba tranquilo. Ella estaba histérica y podría haberse clavado el cuchillo ella misma”. Así es como Adil Lazizi se defiende de lo que sucedió el 30 de mayo de 2022, cuando Cristina, una joven de 32 años, fue asesinada en el rellano de su casa en el barrio de San José. Hoy ha comenzado el juicio en la Audiencia Provincial de Zaragoza y el próximo lunes, 18 de septiembre, se conocerá el veredicto del jurado popular. La acusación particular, del mismo modo que la Fiscalía, pide la pena máxima de 25 años, mientras que los letrados del acusado plantean la legítima defensa.

En torno a las 9.40 horas de la mañana, el furgón policial en el que viajaba el acusado entraba a dependencias judiciales. Con la llegada de los abogados, tanto de la acusación como de la defensa, se conformaba el jurado popular, compuesto por varios hombres y una mujer.

En la sesión, celebrada en la sala de vistas número 3, el acusado ha sostenido que mantuvo “doce o trece veces” relaciones sexuales con la víctima. “Llevaba más o menos un año viviendo en el número 8 de la calle Alegría junto a mi pareja. Llevábamos juntos desde el centro penitenciario, nos conocimos en el taller de costura. Me dieron el primer permiso y disfruté los seis días con mi pareja y todo bien, fue en el tercer permiso cuando no volví a la cárcel. Cristina ya vivía allí cuando yo llegué, ella me conoció a mí. Coincidimos un día en el portal y me dijo: “¿Usted es el nuevo vecino?”. Le contesté: “Sí, encantado”, ha relatado Lazizi. Pasado el tiempo, explica el acusado, comenzó una relación con la víctima: “Tuve una relación con ella, es un secreto mío y de Cristina. Todos tenemos algún secreto en la vida, era también secreto para mi pareja. Nadie más lo sabía”.

Según la versión del Lazizi, la víctima llamó a su puerta “histérica” mientras él estaba “echándose un producto para el pelo”. “No me vuelvas a molestar porque ya lo habíamos hablado, puede que un día mi mujer no trabaje y se dé cuenta”, estas son las palabras que utilizó el acusado para, según dice, dirigirse a la víctima. Su letrada le ha preguntado que cuál fue la respuesta de ella, a lo que ha contestado que “nada”. “Su única contestación fue el frío del cuchillo”, ha asegurado.

“El cuchillo era mío pero lo tenía ella. Se lo había dejado porque muchas veces me pedía cosas raras como destornilladores o una estufa. Quería un cuchillo porque le gustaba la sandía”, ha afirmado Lazizi. El acusado ha tenido que ser interrumpido en varias ocasiones por desviar sus respuestas y formular preguntas a la Fiscalía. En un momento dado, ha pedido levantarse para recrear el “forcejeo” con la víctima, pero no se lo han permitido. La jueza le ha recordado su derecho a no declarar, al que se ha acogido en una ocasión. Con todo, la respuesta que más ha repetido ha sido “no me acuerdo”.

Al finalizar esta primera sesión del juicio, el letrado de la acusación particular, Rafael Ariza, ha atendido a los medios y ha asegurado que “estamos ante un asesinato, no es un homicidio como sostiene la defensa, sino que hay un ensañamiento de la víctima, ya que el cuerpo de Cristina presentaba 20 heridas por arma blanca”. Además, ha recordado que “este hombre ya había hecho lo mismo con anterioridad, en 2005 fue condenado también por matar a una chica con un cuchillo a puñaladas”. Para Ariza, Lazizi ha incurrido en notables contradicciones: “Es completamente falso que existiese alguna relación entre ellos. Ha negado hechos tan evidentes como que ella gritaba pidiendo auxilio y que los vecinos llegaran a ver cómo arrastró su cuerpo al interior del domicilio”.

Por su parte, la abogada del acusado, Carmen Sánchez, ha indicado que “él lo único que ha hecho ha sido defenderse”. “Cuando la policía llega se encuentra a un hombre tendido en el suelo, apuñalado y con todo el contenido intestinal fuera de su cuerpo y una mujer que ha fallecido. Lo que está clarísimo es que se han apuñalado mutuamente”, ha manifestado. Por ello, van a “intentar convencer al jurado de que todo ha sido en legítima defensa” y pedirán la absolución de Adil Lazizi. Por el momento, mañana está previsto que continúe el juicio.