Desarticulada una organización criminal dedicada a la venta de cocaína y heroína en Delicias

Los detenidos usaban una bombona de butano manipulada para ocultar la droga
photo_camera Los detenidos usaban una bombona de butano manipulada para ocultar la droga

Agentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón procedieron a la detención de cinco hombres de entre 39 y 56 años como presuntos responsables de una organización criminal dedicada a la venta de cocaína y heroína. Su cabecilla era el dueño de una tienda de alimentos bastante conocida entre la comunidad dominicana, ubicada en el barrio de Delicias, en Zaragoza. Tres de los arrestados han ingresado en prisión por estos hechos.

Las pesquisas, llevadas a cabo por el Grupo de Estupefacientes de la Brigada Provincial de Judicial, comenzaron el pasado mes de mayo cuando tuvieron conocimiento de que un hombre, dueño y regente de un colmado ubicado en el barrio de las Delicias, estaba dedicándose a la venta de cocaína a mediana y gran escala dentro de la capital aragonesa.

Los agentes, tras comprobar la veracidad de la información recibida, no tardaron en identificar al resto de los miembros de la organización criminal, así como el modus operandi utilizado.

TIENDA DE ALIMENTACIÓN COMO CENTRO NEURÁLGICO DE LA ORGANIZACIÓN

El cabecilla de esta organización criminal era el dueño de una tienda de alimentos, bastante conocida entre la comunidad dominicana, ubicado en el barrio de las Delicias de Zaragoza. No sólo era popular por el género que en el colmado vendía, sino porque este establecimiento era el centro neurálgico desde el cual hacia los contactos con los principales narcotraficantes de la capital y alrededores.

El negocio era, fundamentalmente, la tapadera que empleaba para enmascarar sus actividades de narcotráfico, dotándole de una infraestructura aparentemente legal, desde la que coordinaba la compraventa de importantes cantidades de estupefaciente.

Fruto de una ardua y minuciosa investigación en la denominada Operación Monumental, a principios de verano los policías detectaron que la droga que acababa en las calles de Zaragoza procedía de Cataluña, logrando identificar y localizar una importante flota de vehículos, así como los garajes donde los guardaban, con los que la organización transportaba la droga.

A finales de verano se desarticuló de una célula asentada en Zaragoza, la cual estaba directamente relacionada con ésta y que culminó con la detención de dos personas y con la incautación de más de cuatro kilogramos de cocaína. La organización criminal investigada decidió cortar con el suministro de droga desde Cataluña, cambiando radicalmente con el modus operandi visto hasta la fecha.

Tras unas semanas de aparente calma, el principal cabecilla de la organización en Zaragoza decidió continuar con tal perniciosa actividad, detectándose que ahora era él quién, personalmente, se dirigía hasta Barcelona para negociar la compraventa de importantes cantidades de estupefaciente.

Paralelamente, los agentes lograron identificar a los principales clientes a los que el cabecilla de esta organización les suministraba la droga. En este sentido, se ubicó un importante punto de venta al menudeo de cocaína y heroína en una calle muy próxima al Parque de las Delicias. También identificaron a otros importantes clientes asentados en las localidades de Pastriz y Zuera, los cuales, una vez la droga estaba en su poder, contaban con terceras personas bajo sus órdenes que rápidamente la colocaban en el mercado.

SEIS ENTRADAS Y REGISTROS EN DOMICILIOS

Se realizaron un total de seis entradas y registros en diferentes viviendas de Pastriz y Zaragoza, junto con el Letrado de la Administración de Justicia y con la colaboración de los GOES (Grupo Operativo Especial de Seguridad), UIP (Unidad de Intervención Policial) y los Guías Caninos, localizando 370 gramos de cocaína: 150 gramos de heroína, 3 kilogramos de hachís y más de 23.000 euros en efectivo, además de útiles y herramientas destinadas al tráfico de drogas.

BOMBONA DE BUTANO MANIPULADA PARA OCULTAR LA DROGA

La organización desarticulada contaba con un alto grado de especialización y distribución de tareas. Prueba de ello es el ingenioso artilugio de ocultación que fue localizado en uno de los registros. En apariencia, se trataba de una bombona de butano común, de 12.5 kilogramos, de las que se emplean para alimentar las cocinas de gas, si bien, un análisis exhaustivo por parte de los agentes de policía judicial permitió detectar que estaba manipulada. A la misma le había recortado el fondo y le habían soldado una cerradura de coche en su interior, de tal manera que, utilizando una estrecha varilla de metal la cual se insertaba en un minúsculo agujero tan apenas visible, hacía saltar el mecanismo, quedando el interior completamente hueco.

Los detenidos, casi todos con antecedentes por hechos de la misma naturaleza, pasaron el pasado jueves a disposición de la autoridad judicial, el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia, decretando prisión provisional para tres de ellos.