Archivada la causa contra la sindicalista acusada de envenenar a su exmarido con una croqueta

El auto recoge que las imágenes utilizadas para acusar a Laiglesia están grabadas “de tan pésima calidad” que apenas se reconoce a la acusada y su exmarido
photo_camera El auto recoge que las imágenes utilizadas para acusar a Laiglesia están grabadas “de tan pésima calidad” que apenas se reconoce a la acusada y su exmarido

El Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza ha archivado la causa contra la abogada y sindicalista Marta Laiglesia, de CCOO, acusada de introducir benzodiacepinas en la croqueta de su exmarido en un bar de la capital aragonesa. Consideran que no hay ninguna prueba de que la responsable de CCOO intoxicara a su expareja, por lo que acusa a la Policía Nacional de difundir una grabación manipulada, “contradiciendo el informe policial”.

En este sentido, el auto recoge que las imágenes utilizadas para acusar a Laiglesia están grabadas “de tan pésima calidad” que apenas se reconoce a la acusada y su exmarido “porque así lo reconocen ellos”. “Las manos son muñones de los que no se sabe si cogen o tocan algo o simplemente se mueven acompañando lo que uno u otra dice. Y los objetos y consumiciones que pudiera haber sobre la mesa son simples manchas que se supone que han de ser botellas, platos o servilletas”, afirman.

Además, añade el auto, el informe médico forense revela que el exmarido consumió recientemente “no sólo de benzodiacepinas, sino también de etanol en fase de eliminación (alcohol), a pesar de que declaró haber bebido únicamente agua”. “Concluía el médico forense con la dificultad que entraña el introducir dicho fármaco en forma de comprimido, material pulverulento o disolución en una croqueta, por la propia estructura de la misma, que generaría una clara evidencia de forma previa a su ingesta por parte del sujeto (por sus características organolépticas, su sabor o textura)”, expone el juez.

Igualmente, el juez presenta sus dudas sobre el supuesto estado del exmarido, ya que el informe de la operadora telefónica acredita que, el día siguiente al envenenamiento, a las 8.30 horas ya había contactado con Laiglesia mediante correo electrónico y tres conversaciones telefónicas de varios minutos, cuando en su declaración manifestó haberse levantado a las 9.30 horas. También revela que esa noche, pese a que el denunciante aseguraba haber sido narcotizado, “desarrolló una intensa actividad desplazándose de su domicilio cercano al Parque José Antonio Labordeta hasta el barrio del Áctur, luego al centro de Zaragoza y finalmente a las doce acudir al Hospital Miguel Servet, tras realizar varios trámites bancarios y 25 llamadas telefónicas”.