Acepta un año y medio de cárcel por cargar unos 3.000 euros a una tarjeta que suscribió a nombre de otra persona

Un año y medio de cárcel, 1.440 euros de multa y 2.000 de indemnización. Es la pena que ha aceptado un hombre acusado de cargar unos 3.000 euros a una tarjeta de crédito que suscribió a nombre de otra persona con la que iba a formar un proyecto empresarial. La defensa ha recordado que el acusado ya ha devuelto más de 2.300 euros.

Zaragoza.- Un hombre ha aceptado un año y medio de cárcel, dos multas de 720 euros y el pago de una indemnización de 2.000 euros por un delito de estafa y otro de falsedad documental por cargar unos 3.000 euros a una tarjeta de crédito Mastercard Oro que suscribió con Santander Consumer Finance utilizando los datos de otra persona con la que iba a formar un proyecto empresarial. El acuerdo entre las partes ha evitado el juicio que iba a celebrarse este martes en la Audiencia Provincial de Zaragoza.

Debido a la idea de iniciar proyectos empresariales conjuntos, Ángel Jesús A. S. tenía acceso a datos personales de esta otra persona, contenidos en su DNI, números de cuenta corriente, etc. "Guiado con evidente propósito lucrativo" y con la finalidad de "sufragar gastos de índole exclusivamente personal ajenos a tal proyecto", Ángel Jesús A. S. suscribió la mencionada tarjeta de crédito "haciendo constar mendazmente la firma de aquél al igual que su nombre", entiende el fiscal.

Dicha tarjeta "fue usada discrecionalmente por el acusado, en alquiler de vehículos y gastos de hostelería y desplazamientos entre otros por un mínimo de 3.281, 83 euros", apunta por su parte la acusación, ejercida por el abogado Francisco Javier Echevarría en nombre del perjudicado.

El débito generado por el uso de tal tarjeta le fue cargado al perjudicado y reclamado por diferentes entidades financieras. El encausado abonó parte de la cantidad adeudada. Más de 2.300 euros, según la defensa, ejercida por el letrado José Luis Melguizo. Por ello, ha pedido que se tenga en cuenta la atenuante de reparación parcial del daño. Así, la entidad de crédito todavía reclama al perjudicado 722,77 euros.