El TSJA revoca el fallo de La Joyosa y condena por homicidio imprudente al camionero vasco

El TSJA ha revocado la sentencia que realizó en su día la Audiencia de Zaragoza que absolvía al camionero implicado en la muerte del vecino de La Joyosa. El tribunal entiende que la razón de miedo insuperable y, en parte, la de legítima defensa para no condenarle no debe aplicarse. El fallo tiene opción de recurso ante el Tribunal Supremo.

Zaragoza.- El Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) ha revocado la sentencia que realizó la Audiencia Provincial de Zaragoza que absolvía a Emilio José Martínez, de la muerte del vecino de La Joyosa, José Manuel López Paul. Los jueces le condenan a un año y tres meses de cárcel porque consideran que existió un homicidio imprudente, en concurso de una falta de lesiones, con la eximente -motivo legal para librar de responsabilidad criminal a un acusado- incompleta de legítima defensa.

Asimismo, el encausado tendrá que pagar a la madre y al hermano 30.000 euros, además de los intereses legalmente previstos desde la fecha de esta sentencia.

Los hombres y mujeres del pueblo elegidos para resolver judicialmente este crimen consideraron que hubo un homicidio imprudente, pero que no se le podía condenar por ello debido a que actuó en legítima defensa y con un miedo “insuperable”. Algo que no compartieron el abogado de la familia del fallecido, Carlos Espasa, y el representante del Ministerio Fiscal, que lo recurrieron.

Algo que no comparten los magistrados de este tribunal, encabezados por el presidente Fernando Zubiri, quienes, en una sentencia de veinte folios, aseguran que estas dos eximentes no pueden apreciarse totalmente, ya que, aunque rechazan la del miedo, sí consideran que hubo una legítima defensa “parcial”.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso ARAGÓN PRESS, se relata que Emilio José Martínez y el fallecido José Manuel López Paul coincidieron y hablaron al menos en una ocasión en que éste le pidió fuego para encender un cigarrillo en la estación de servicio de La Joyosa. También asevera que salió solo del establecimiento y se dirigió a su camión y que después acudió la víctima a dicho vehículo.

Allí, José Manuel López Paul abrió la puerta y aproximándose desde la zona del asiento correspondiente al conductor hacia la litera en la que se encontraba el camionero de origen vasco, momento en que éste se despertó y, por circunstancias no concretadas, pero sintiéndose atacado y con miedo de perder la vida si no reaccionaba, empezó a agredir a aquel, propinándole golpes en distintas partes del cuerpo. Como consecuencia le ocasionó lesiones a nivel facial y cervical, con hematoma en el interior del tórax y fractura de tres costillas, y luego le asfixió con una fractura de la tráquea.

El jurado aseguró que la conducta del camionero, defendido por Javier Osés, estaba justificada por “haber existido una entrada inesperada y sin autorización del fallecido en la cabina de su vehículo”. Hecho que no comparte en su totalidad el TSJA porque “existió un evidente exceso en la defensa” al no pararse después de romperle tres cosillas y luego estrangularle.

En cuanto al “miedo insuperable”, los jueces aseveran que los hechos “no fueron de tal entidad como para perder la vida si no reaccionaba y que no le produjeron pánico, terror o situación que produjese obnubilación de conciencia”.

José Martínez no tiene antecedentes penales, por lo que no ingresará en la carcel. El fallo será recurrido ante el Tribunal Supremo, según ha confirmado la defensa.