ABUSOS SEXUALES

"No le toqué los pechos, sólo me acerqué para que me enseñara los cromos"

En la Audiencia de Zaragoza se ha juzgado a un hombre de 68 años al que se le acusa de abusos sexuales a una niña de 12 años. El procesado ha negado los hechos, resaltando que la única relación que tenía con ella era la de amistad porque era la hija de los dueños del bar al que iba habitualmente. La menor, sin embargo, los ha mantenido.

Zaragoza.- Carlos A.R., de 68 años, era un cliente asiduo de uno de los bares que se encuentran en la calle Antón García Abril de Zaragoza. Conocía a sus dueños e incluso comía con ellos, pero un día esta relación se rompió, después de que la hija de éstos, de 12 años, le denunciara por abusos sexuales.

Este miércoles se ha sentado en el banquillo de la Audiencia Provincial de Zaragoza por, supuestamente, realizar diversos tocamientos en los muslos y en los pechos de la menor de edad. Hechos por los que se enfrenta a tres años de prisión.

El hombre ha asegurado que él no hizo ningún tipo de tocamiento a la que “trataba como a una nieta”. Según ha relatado, entró al establecimiento y allí su dueña le propuso que testificara contra su marido por un tema de malos tratos, pero el encausado se negó. Posteriormente, se fue a jugar a las cartas y regresó al establecimiento, donde la niña se encontraba en una mesa sentada. Da la casualidad que en ese momento estaba sola porque los padres estaban en la cocina y la abuela fumando en la calle.

La niña le llamó para enseñarle su colección de cromos y el decidió sentarse en la mesa para verlos y para darle 10 euros de propina porque al día siguiente era su cumpleaños. Es en ese momento cuando se habrían producido los tocamientos que han sido negados rotundamente por Carlos A.R. “Para nada le toqué, me acerqué y, de repente, entró la abuela chillando: ‘¿Qué estás haciendo?’”, ha recalcado.

La menor, que ha declarado detrás de un biombo, ha reconocido que le invitó a ver un álbum, pero que él aprovechó “para tocarle la pierna, la espalda y luego el pecho a propósito”. “Me pasó la mano y le dije que me estaban creciendo porque me estaba haciendo mujer”, ha manifestado.

Por la sala de la Sección Tercera de este tribunal provincial también ha declarado la abuela de la menor que es la que alertó de que algo estaba ocurriendo. Aunque estaba fuera del bar, ésta ha relatado los supuestos abusos, incluso ofreciendo más detalles que la niña.

El juicio iba a quedar visto para sentencia este miércoles, pero los magistrados de la Audiencia han tenido que suspenderlo para la semana que viene porque uno de los testigos no se ha personado.