San Norberto y San Claudio, descubre el santoral de este martes 6 de junio

El santoral católico recuerda hoy, martes 6 de junio, a San Norberto, obispo conocido por su austeridad y a San Claudio, obispo de Besançon.
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photo_camera El santoral católico recuerda hoy, martes 6 de junio, a San Norberto y a San Claudio

El santoral católico recuerda hoy, martes 6 de junio, a San Norberto, obispo conocido por su austeridad y dedicación a la unión con Dios y a la predicación del Evangelio. Norberto nació en Xanten, Alemania, alrededor de 1080, y, aunque inicialmente optó por el camino eclesiástico por oportunidad y no por vocación, su vida cambió radicalmente después de un encuentro con un violento huracán mientras paseaba a caballo por el bosque.

Tras su experiencia con el huracán, Norberto experimentó una profunda conversión y decidió abandonar los placeres mundanos. Se dedicó a la vida monástica, estudiando con el abad benedictino de Siegburg y los canónigos de Klosterrath. Siguiendo el ejemplo del ermitaño Liudolfo, pasó tres años en penitencia y oración.

En 1115, fue ordenado sacerdote y comenzó su misión itinerante como predicador. Demostró su compromiso con la pobreza al desprenderse de todos sus bienes y distribuirlos entre los necesitados, incluso renunciando a una mula y a diez monedas de plata que poseía. Continuó su labor evangelizadora en Francia, donde se encontró con el papa Calixto II, quien lo animó a seguir por ese camino.

Durante los funerales del obispo de Magdeburgo, el clamor popular lo eligió como sucesor, convirtiéndose en un obispo influyente pero polémico. Aunque recibió importantes cargos, como ser canciller del imperio para Italia bajo el emperador Lotario y tener jurisdicción sobre Polonia por parte del papa Inocencio II, Norberto nunca olvidó su compromiso con la pobreza y su labor apostólica entre la gente humilde. Murió en Magdeburgo el 6 de junio de 1134, después de una misión de paz en Italia, y fue canonizado en 1582.

Este 6 de junio, el santoral católico, también, homenajea a San Claudio. Nació en el Franco-Condado en el seno de una familia senatorial. Después de su ordenación, se unió a la clerecía de Besançon. Pasados doce años, se retiró al monasterio de Condat, donde llevó una vida austera y santa. Fue elevado al cargo de abad y promovió la regla de San Benito y la renovación de los edificios del monasterio.

En 685, fue elegido obispo de Besançon, aunque inicialmente trató de rechazar el cargo debido a su edad avanzada. Gobernó la diócesis con prudencia durante siete años y luego renunció, regresando a Condat. San Claudio murió en los primeros años del siglo VIII y su culto se extendió debido al descubrimiento de que su cuerpo estaba incorrupto, convirtiendo su sepulcro en un lugar de peregrinación y de curaciones milagrosas.

¿POR QUÉ SE CELEBRAN LOS SANTOS?

La onomástica es una forma de reconocer y honrar sus logros espirituales y de buscar su guía e inspiración en nuestras propias vidas. Se venera a los santos como líderes espirituales o figuras que han alcanzado un alto nivel de santidad y han vivido su vida al servicio de Dios o de una religión concreta.

Muchos santos tienen un día especial dedicado a ellos, que celebran los fieles de todo el mundo. Para ello, en cada cultura se celebran diferentes ceremonias religiosas, leyendo sus enseñanzas o visitando lugares sagrados asociados a ellos.