Novallas vuelve a cumplir con la tradición de traer el ganado bravo en el encierro andando

Novallas ha cumplido con la tradición de traer el ganado en el encierro andando. Se trata de una Fiesta de Interés Turístico en Aragón cuyos orígenes se remontan a cuando no existían medios de transporte y era necesario trasladar las reses bravas por caminos y campo a través. El encierro ha transcurrido sin incidentes importantes.

Novallas.- Como cada 15 de septiembre, Novallas ha cumplido con la tradición de traer el ganado bravo en el encierro andando. Varios cientos de aficionados y curiosos se han acercado a primera hora de la mañana hasta los caminos para ver de cerca las reses bravas de este encierro andando de Novallas. Los animales, una docena entre vacas, novillos y mansos, han completado el recorrido sin incidentes destacados.

Tan sólo una persona ha resultado herida cuando la manada ha entrado al casco urbano. Se trata de un varón que ha sufrido heridas en el brazo. Además, un toro de la manada se ha escapado al comienzo del encierro, en la zona de campos, pero ha sido capturado casi de inmediato, según ha apuntado la teniente de alcalde del Ayuntamiento de Novallas, Begoña Úcar.

“Se ha ido un toro y las vacas detrás, pero lo han tenido controlado en todo momento y enseguida ha sido cargado”, ha añadido la concejala novallera. Por lo demás, el encierro “ha transcurrido con normalidad”, con un retraso de media hora. Y es que estaba previsto que la manada cruzada la carretera N-121 a las 09.30 horas pero, finalmente, lo han hecho a las 10.00 horas.

El encierro ha cubierto un trayecto de varios kilómetros por campos y caminos que previamente determina el ganadero. Un año más, han participado reses de la ganadería de ‘Los Chatos’, en Teruel, habituadas a la trashumancia. De ahí que la suelta haya sido un éxito, a lo que también ha ayudado la prohibición de motos y quads en el recorrido.

Además, el recorrido ha estado vetado para menores de 16 años. “Lo dejamos muy claro y se respeta bastante”, ha apuntado Úcar. Quienes sí participan son personas de avanzada edad, “gente mayor que ha vivido estas cosas más que los jóvenes sí que va al campo y cuando ven que las vacas están preparadas para entrar se vuelven”.

Lo cierto es que el de hoy ha sido un encierro menos concurrido que otros años al coincidir en jueves. Pese a ello, la participación se ha cifrado en más de mil personas y una treintena de jinetes. En 2012 se prevé multitudinario porque toca en sábado.

Fiesta de Interés desde 2000

Esta tradición está declarada Fiesta de Interés Turístico en Aragón. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX cuando no había medios de transporte para traer el ganado bravo hasta el pueblo. “Se dejó de hacer cuando llegaron los camiones, hace unos años se recuperó y luego se dejó de hacer otra vez por algunos incidentes que hubo –las vacas se escapaban por la zona varios días por lo que llegó a prohibirse- hasta que, en el año 2000, se declaró Fiesta de Interés”, ha recordado Begoña Úcar.

Novallas, en la comarca de Tarazona y el Moncayo, celebra sus fiestas en honor a la Cruz hasta el domingo 18 de septiembre. Los festejos taurinos se suceden estos días, con sueltas de vaquillas en plaza y calles mañana y tarde. El viernes habrá novillas por la noche y el sábado, toro de ronda.