Niegan que el autor del crimen de La Joyosa reaccionara por miedo al estar la víctima "físicamente vencida"

El autor del crimen de La Joyosa, en el que murió un vecino de esta localidad, fue absuelto por un jurado popular. Sin embargo, el caso ha vuelto a juzgarse después de que la Fiscalía y la acusación hayan decido recurrir esta decisión. Ambos niegan que el procesado reaccionara por miedo ya que la víctima estaba "físicamente vencida".

Zaragoza.- José Manuel López Paul, vecino de la localidad zaragozana de La Joyosa, murió asfixiado como consecuencia de una rotura provocada de la tráquea. Previamente, recibió una paliza que le ocasionó un hematoma en el interior del tórax y la fractura de tres costillas.

El autor de todo ello, un camionero vasco, Emilio José Martínez, que estaba en la estación de servicio de este municipio, fue absuelto por el jurado que lo juzgó en mayo de este año, ya que los hombres y mujeres del pueblo elegidos para este crimen consideraron que hubo un homicidio imprudente, pero que no se le podía condenar por ello debido a que actuó en legítima defensa y con un miedo “insuperable”.

Sin embargo, la Fiscalía y el abogado de la familia de la víctima, Carlos Espasa, recurrieron esta decisión que este martes ha sido revisada por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. Ante el plenario, han señalado que ninguna de las dos eximentes pueden aplicarse debido la “desproporcionalidad” con la que actuó Emilio José Martínez. Es por ello, que piden que sea condenado por homicidio con dolo o dolo eventual a penas entre nueve y trece años.

El representante del Ministerio público ha asegurado que el fallecido estaba “físicamente vencido” después de la paliza, por lo que ha cuestionado que el camionero estuviera “durante un minuto asfixiando a José Manuel López Paul hasta producirle la rotura de la tráquea y su posterior muerte”. “Le pegó, le dejó inconsciente y aún así siguió la agresión”, ha recalcado.

Y es que para el fiscal, que admite que el finado pudo haber entrado de forma sorpresiva en el habitáculo del camión, el chófer podía haber reaccionado de otra manera menos agresiva. Concretamente, ha sugerido que podía haberle empujado o golpeado “si verdaderamente se hubiera actuado en legítima defensa”.

Asimismo, ha resaltado que la reacción de Emilio José Martínez no fue la respuesta a “ninguna agresión ni a que José Manuel López Paul llevara algún arma”.

Esta argumentación ha sido compartida por el representante de la familia del muerto, quien ha recordado las “contradicciones” que el encausado tuvo durante el juicio “porque cambió la versión diciendo que tenía miedo a que le robaran y luego a que le agredieran sexualmente”.

Para el letrado Carlos Espasa, también es algo relevante que en el concepto de legítima defensa –una de las causas por la que fue absuelto– se debe de aducir un allanamiento de morada, algo que en este caso, según éste, no se produjo, ya que las puertas del vehículo de mercancías internacional estaban abiertas.

La defensa del camionero, ejercida por Javier Osés, ha pedido la desestimación del recurso, ya que considera que no hay dudas ante el miedo insuperable y la legítima defensa.

Osés ha asegurado ante sus señorías que la reacción de Emilio José Martínez fue como consecuencia del miedo a “a alguien que invadía su intimidad de repente en medio de la oscuridad”. “En ese momento no se puede medir la reacción de cada uno porque fue algo sorpresivo”, ha recalcado.

El letrado también ha criticado que la Fiscalía y la acusación recurrieran el crimen sólo pidiendo que se condenara y no solicitando que se pudiera realizar de nuevo un juicio. Algo que para Osés es “muy importante” porque ahora en el supuesto que el TSJA no confirmara la sentencia tendría que condenar a una persona “sin valorar pruebas”.

El crimen ha quedado visto para sentencia. Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Aragón decidirá si ratifica el fallo o si debe ir a prisión.