Más de 3.000 personas sufren parkinson en Aragón

Investigadores, sanitarios y enfermos de Parkinson comparten este viernes y sábado en Zaragoza conocimientos y experiencias sobre esta enfermedad que afecta a más de 3.000 personas en Aragón. En el III Congreso Español de la enfermedad de Parkinson que acoge la ciudad, se han organizado talleres psicológicos dirigidos a los diagnosticados de inicio temprano.

Zaragoza.- La enfermedad del Parkinson en Aragón afecta actualmente a más de 3.000 personas. La mayoría de ellas son mayores de 60 años, aunque en la última década, los diagnósticos en los que ésta se ha iniciado de forma temprana han aumentado en un 20% a nivel nacional.

Este cambio en el comportamiento de la enfermedad es uno de los temas centrales del III Congreso Español sobre la Enfermedad de Parkinson que ha comenzado este viernes en el Auditorio de Zaragoza.

“El Parkinson se diagnostica fácilmente, pero el tratamiento es complicado y largo. Por eso los sanitarios tienen que entender este problema desde otro punto de vista: tanto en su aspecto médico como en el social”. Así es como el director gerente del Servicio Aragonés de Salud, Tomás Tenza, ha comenzado su ponencia, tras reconocer que la enfermedad es un “auténtico problema de salud” en todas las culturas occidentales por su gran incidencia.

En este sentido, las 350 personas que han acudido a este punto de encuentro no son solo profesionales sanitarios o investigadores. Son sobre todo enfermos a los que les acompañan sus familiares. “El Parkinson no tiene cura y tampoco tiene un final fatalista y rápido como otras enfermedades, por lo que el esfuerzo de los sanitarios y de los familiares del enfermo es conseguir mejorar sus niveles de vida”, ha explicado Tenza.

Este congreso tratará de ofrecer información especializada y actualizada sobre la enfermedad, pero en él también se han organizado talleres específicos para cada profesional y para cada afectado, porque, como ha recordado el presidente de la Federación Española de Parkinson, Jose Luis Molero, “cada diagnóstico es diferente, como el de iniciación temprana, que en la última década ha aumentado un 20% el número de personas jóvenes (entre 35 y 50 años) que la sufren”. Estos talleres consistirán en terapias, apoyo psicológico e, incluso, asesoría jurídica para los afectados.

Por su parte, el director de la Policlínica de Guipúzcoa, Gurutz Linazasoro, ha destacado que los avances científicos en la enfermedad ha hecho que en los últimos 20 años se haya conseguido que la calidad de vida de los enfermos aumente, aunque considera que se debe actuar en otro sentido: “Los cambios en el cerebro de una persona con Parkinson comienzan mucho antes de que la enfermedad se manifieste. Sabemos que si nos adelantáramos al diagnóstico, podríamos evitar su desarrollo”, ha reconocido Linazasoro.

Molero ha aprovechado para hacer un llamamiento a las instituciones y administraciones públicas, recordando que “todavía hay una Ley de Dependencia que desarrollar”. También ha reivindicado derechos del paciente a recibir una atención especializada, “que no se está cumpliendo a pesar de estar reconocido en la cartera de Salud”. Pero además, otros de sus objetivos marcados a corto plazo desde la Federación será conseguir que las terapias de rehabilitación sean gratuitas y que se realice un estudio epidemiológico para conocer cuántos enfermos hay en realidad y poder así prever necesidades futuras.