Los cinco roscones de las pastelerías más emblemáticas de Zaragoza que no pueden faltar en Reyes

Las pastelerías más emblemáticas de Zaragoza llenan sus escaparates del Roscón de Reyes, el postre por excelencia del 6 de enero
Las pastelerías más emblemáticas de Zaragoza cambian su escaparate estos días para llenarlos del postre por excelencia del 6 de enero: el roscón de Reyes.
photo_camera Las pastelerías más emblemáticas de Zaragoza cambian su escaparate estos días para llenarlos del postre por excelencia del 6 de enero: el roscón de Reyes.

Los grandes protagonistas del día de Reyes son los más pequeños de la casa, los juguetes, y, como viene siendo tradición desde hace ya unos cuantos años, el roscón. Un bollo elaborado con una masa dulce y una forma circular adornada con rodajas de fruta confitada, escarchada o cristalizada de colores variados y todo ello relleno generalmente de nata montada. Aunque también se pueden encontrar de crema, trufados, una mezcla entre crema y nata o sin nada.

Las pastelerías más emblemáticas de Zaragoza cambian su escaparate estos días para llenarlos del postre por excelencia del 6 de enero: el roscón de Reyes. Con nata, con crema, una mezcla entre ambas, de trufa, son muchas las opciones estos días para degustar este típico postre en cinco de las pastelerías más emblemáticas de la ciudad.

LOS MALLORQUINES

Una de las más longevas y que lleva 75 años sin fallar a su cita cada Navidad son los Mallorquines, una empresa familiar que nació bajo el afán y la ilusión de Miguel Catalá y Jaime Catalá que desde su Mallorca natal trajeron la tradicional elaboración de la ensaimada, aunque ahora también ese talento lo plasman en los roscones.

Una de las más longevas y que lleva 75 años sin fallar a su cita cada Navidad son los Mallorquines.

“La tradición de los roscones la tenemos de siempre y en realidad proviene de San Valero pero luego se fue extendiendo poco a poco a Reyes y ahora son tan importantes como San Valero”, relataba uno de los socios de esta pastelería, Miguel Catalá. En total, cuentan con tres tamaños de roscón y él mismo reconocía que “en Reyes es más fácil que se venda un tamaño un poco más grande porque la gente se junta más”.

En los Mallorquines normalmente los hacen de nata ya que ellos mismos tienen esa fama de “tener una muy buena nata”, aunque ha habido ocasiones en las que las hacen de trufa o de crema. Sea cuál sea el sabor del relleno, todos ellos se elaboran artesanalmente, uno a uno y utilizando siempre levadura madre y contando con una previsión de 24 horas para elaborarlos.

PASTELERÍA FANTOBA

En la pastelería más antigua de Zaragoza los hornos no descansan estos días y una única cosa sale de ellos: el roscón de Reyes. Elaborado de manera artesanal tal y como reconoce la gerente de pastelería Fantoba, Ivana Molina, “en el roscón lo más importante es que está todo recién hecho, los ingredientes son harina, huevos, levadura, cascara de naranja, agua de azahar y luego la particularidad es que tu diseñas tu propio roscón en función de que lo quieras rellenar. Puede ser de nata, crema, nata y crema, mitad de trufa, mitad de crema… Es decir, tu roscón es único porque tu diseñas el relleno que quieras”.

En la pastelería más antigua de Zaragoza los hornos no descansan estos días.

En total hay 4 tamaños y lo más importante es que por mucho que pasen los años, “la tradición del roscón es de siempre, es una tradición de las más antiguas que tenemos y se sigue elaborando igual, con el mismo cariño y con el mismo respeto hacia ese producto”, concluye la gerente.

LALMOLDA

Otro de los clásicos en Zaragoza es Lalmolda, este antiguo local en el que elaboran artesanalmente todos sus productos y que con la llegada del invierno se ponen de moda su delicioso chocolate con churros y con la del día de Reyes, tampoco puede faltar el mítico roscón.

En total, cuentan con tres tamaños diferentes rellenos de nata y con las tradicionales frutas escarchadas por encima.

En total, cuentan con tres tamaños diferentes rellenos de nata y con las tradicionales frutas escarchadas por encima. Además, para aquellos que sean intolerantes, venden el roscón sin nata, únicamente la masa para llegar y quién sabe si untar en alguno de sus chocolates. Elaborados artesanalmente se pueden recoger en tienda sin necesidad de reserva, aunque una de las encargadas de la tienda advierte de que mejor tenerla "para asegurarse de no quedarse sin roscón".

LA BOMBONERA ORO

Con más de 100 años de antigüedad, La Bombonera de Oro es uno de los clásicos en la ciudad de Zaragoza. Su historia comienza en 1902 y desde ese año llevan endulzando la ciudad con sus creaciones. Como buena pastelería, tampoco faltan a su cita el día de Reyes con el ya tradicional roscón.

Con más de 100 años de antigüedad, La Bombonera de Oro es uno de los clásicos en la ciudad de Zaragoza.

“Es una fecha muy importante y tenemos distintos tamaños porque las familias son cada vez más pequeñas. Hacemos el mini que es para unas tres raciones, el pequeño que son unas 5 o 6 raciones, el mediano de 8 a 10 raciones, el grande de hasta 15 raciones y luego hay uno que es muy famoso aquí que se llama Portaviones, que se lleva haciendo toda la vida y que son unas 20-25 raciones”, explicaba María José Peña, encargada de Bombonera Oro.

Generalmente todos van con nata y “es la tendencia más habitual, el que más se vende”, aunque hay muchos más tipos tal y como explicaba la encarga ya que hay de “crema, trufa, de yema tostada, cabello de ángel o huevo kinder que lo solicitan mucho los niños, pero sigue siendo el número uno el de nata”.

EL MONTAL

Desde sus orígenes se caracterizan por un trato directo y cercano y la cuarta generación del Montal trabaja cada día para escoger los mejores y más exclusivos productos del mercado. Uno de estos productos que marcan la diferencia en esta época del año es su roscón, uno de los más especiales ya que no hay más que una opción, el roscón de nata y crema. “La especialidad es que llevan las dos cosas. Hace años que los empezamos a hacer así y es nuestra tradición, entonces la gente viene de propio a buscar el roscón de Montal que es de crema y nata”, reconocía la gerente de Montal, María Montal.

Uno de estos productos que marcan la diferencia en esta época del año es su roscón, uno de los más especiales.

Hay tres tamaños, pequeño, mediano y grande y son todos por encargo para recoger el día 5 ya que el día 6 no estarán abiertos. “Normalmente en Reyes tiene mucha aceptación el roscón a pesar de ser ya el último dulce de las navidades, que estamos ya todos saturados de comer y de beber, aún así la gente sigue encargando el roscón de Reyes”.