La residencia donde falleció un anciano por un golpe de calor no tenía aire acondicionado

Desde la Consejería también se va a iniciar un estudio sobre el confort climático de todos los centros residenciales y asistenciales del IASS
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Un anciano, de unos 90 años, falleció en una residencia de ancianos el pasado viernes fruto de un golpe de calor mientras se encontraba aislado por haber dado positivo en Covid19. El centro, la Sagrada Familia de Huesca, no tenía aire acondicionado y llevaba dos años de retraso con las obras de climatización estancadas, tal y como ha señalado este lunes la consejera de Bienestar Social y Familia, Carmen Susín.

Al respecto, el Departamento ya ha iniciado un procedimiento interno para conocer al detalle todo lo ocurrido, si ha habido fallos en la toma de decisiones y, en caso de que sea necesario, “depurar responsabilidades”. “He pedido esta mañana el expediente respecto al proyecto de climatización de la residencia. Hemos solicitado toda la información para tenerla en la mano y tomar decisiones al respecto”, ha detallado.

Por otra parte, desde la Consejería también se va a iniciar un estudio sobre el confort climático de todos los centros residenciales y asistenciales que dependen del IASS para tomar las medidas adecuadas de cara al próximo verano y que no se repitan estas situaciones con olas de calor de similares características.

“UN AUTÉNTICO HORNO”

Precisamente, el pasado jueves, horas antes de que se produjera el trágico fallecimiento, CCOO mandaba un comunicado en el que ya denunciaba las “extremas temperaturas” que sufrían los residentes y el personal de la Sagrada Familia de Huesca, que ha definido como un “auténtico horno”, sobre todo en la tercera planta. “Tanto el personal de la residencia como los usuarios y usuarias están teniendo que soportar temperaturas de más de 30ºC desde primeras horas de la mañana, alcanzando máximas de 35ºC en las horas del mediodía”, denunciaba el sindicato.

Ante ello, explican en el texto, CCOO se puso en contacto con la dirección del centro para aportar soluciones que solventen este problema como podrían ser la instalación de ventiladores y aparatos de aire acondicionado portátil. “Los trabajadores tienen tareas que conllevan un elevado esfuerzo físico que se ve agravado por unas temperaturas disparadas que incluso han llegado a provocar algún amago de desmayo entre el personal”, informan desde el sindicato.