La juez declara nulo el cambio de nombre del pabellón Príncipe Felipe

El pabellón Príncipe Felipe mantendrá su nombre. Así lo ha decidido la juez del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 que ha declarado nulo el cambio de nombre propuesto por ZeC. En octubre de 2015, la juez ya estimó una medida cautelar del PP para evitar el cambio de denominación hasta adoptar una decisión definitiva.

Zaragoza.- La juez del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 ha declarado nulo el cambio de nombre del pabellón Príncipe Felipe. El pasado 7 de octubre, la titular de este juzgado ya estimó la medida cautelar solicitada por el Partido Popular y decidió paralizar el cambio de denominación que proponía el equipo de gobierno de Zaragoza en Común (ZeC) hasta la resolución definitiva, que se ha conocido este viernes.

De esta manera, rechazó la petición del Ayuntamiento de Zaragoza de que levantara la suspensión para continuar con la modificación del nombre. ZeC propuso cambiar la denominación del pabellón Príncipe Felipe por pabellón José Luis Abós. Como razones para la adopción de la medida cautelar, la juez mantuvo “la necesidad de asegurar que la futura sentencia pueda llevarse a la práctica de modo útil evitando que el cambio de nombre del pabellón esté sometido a incertidumbres y condiciones”.

En segundo lugar, argumentó que “no se observa que la no ejecución inmediata del cambio de nombre cause un grave perjuicio al interés público”. En tercer lugar, estimó que debían protegerse los intereses de terceros, y concretamente, la memoria de José Luis Abós, “no sometiendo esta cuestión a vaivenes y devenires”.

Ahora, la magistrada declara la resolución administrativa del Ayuntamiento "nula de pleno Derecho" por haber sido dictada "por órgano incompetente" ya que la resolución fue adoptada por el Gobierno de Zaragoza, por delegación del alcalde, y que el órgano competente para dicha decisión era el Pleno del Ayuntamiento.

Después de analizar las posturas y pretensiones de cada una de las partes implicadas, la juez entiende que en el Reglamento Municipal de Protocolo, Ceremonial, Honores y Distinciones del año 2008, de aplicación en este caso, su artículo 23 establece en esencia que los honores y distinciones que se regulan (entre otros el Título de Hijo Adoptivo de Zaragoza, otorgado en su día al entonces Príncipe Felipe, y la atribución de la denominación Príncipe Felipe al pabellón), "sólo podrán ser revocados por las causas que en el mismo se establecen y por el mismo órgano que los otorgó".

Y concluye por ello que "en este caso fueron otorgadas por el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza de manera unánime en sesión extraordinaria de fecha 5 de mayo de 1986, por lo que sería el Pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, el único órgano competente para su revocación, lo que anula la decisión Municipal".

Asimismo, descarta la magistrada en su sentencia que el cambio de nombre del Pabellón pueda calificarse como el ejercicio de "facultades discrecionales" tal y como pretendía la defensa del Consistorio; o que se esté vulnerando legislación básica por normativa autonómica o de otro tipo; o que se incurra en una alteración de las reglas de la competencia establecidas en la LBRL; o en una aplicación retroactiva del Reglamento de Protocolo de 2008; añadiendo que el hecho de que en el Acto de atribución de los Honores que nos ocupan, se hiciera referencia a una ubicación diferente del Pabellón, carece de relevancia "cuando no existe duda alguna sobre la voluntad del acto y el destino del mismo (designar con el nombre de Príncipe de Asturias, en ese momento, al pabellón polideportivo con independencia de su ubicación".