El ingeniero que diseñó las dos granjas de Sariñena niega haber pasado información al querellante

En el TSJA ha continuado el juicio contra cuatro cargos públicos del Consistorio de Sariñena por la supuesta prevaricación en dos licencias para construir granjas. Este lunes han comparecido dos ex concejales, un secretario, el ingeniero que redactó ambos proyectos y el empresario con el que el querellante firmó un contrato de explotación.

Zaragoza.- Cuarta sesión del juicio por prevaricación en la concesión de dos licencias para granjas de cerdos en Sariñena. Este lunes tocaba el turno de escuchar a dos concejales del área de Urbanismo y Hacienda, un secretario, el ingeniero que realizó los dos proyectos y un empresario con el que querellante, Mariano Martín, había firmado un contrato de explotación porcina.

El ingeniero que realizó los diseños de las dos granjas, y que además también es marido de la que fuera edil de Hacienda, ha asegurado que se enteró “de todo este follón”, hace seis meses y a través de “los periódicos”. Aunque ha reconocido que “igual lo han hablado alguna vez en el bar”. También ha negado haber hablado con su esposa del asunto.

Los que fueran concejales en el momento de los hechos, Ángel Miralles y Montse Guijarro, han asegurado no saber nada “hasta hace poco” del conflicto que enfrenta a Martín con el Ayuntamiento, al que acusa de haber retrasado la concesión de su licencia para favorecer la explotación de otro vecino José Luis Mazuque. La normativa exige que ambas instalaciones estén separadas al menos por dos kilómetros.

Éstos han defendido que no hablaron con ninguno de los dos empresarios y que no recuerdan la tramitación del expediente de Martín. Han aseverado además que si se concedió la licencia a Mazuque es porque “los informes técnicos estaban correctos”. La que fuera edil de Hacienda ha destacado que oyó "algo", pero que no le dio "más importancia".

También han recalcado que no recuerdan ningún revuelo en el Consistorio por este tema, a pesar de que en el momento de los hechos Martín también era concejal, y han afirmado que nunca mantuvieron una conversación con el ganadero sobre el asunto.

Asimismo, han reiterado que no creen que el que fuera el alcalde en 2002 y hoy diputado, Antonio Torres, tuviera nada en contra de Martín. Aunque sí han admitido que no es normal que un ganadero se encargue personalmente de agilizar los trámites, como hizo Mazuque.

El empresario que firmó un contrato con Martín para la cría de cerdas ha señalado que el acuerdo se realizó en un principio para que “el banco concediera un crédito a Martín” y que por eso no exigió al ganadero que le presentara la licencia para construir la granja. La defensa ha solicitado la comparecencia de este último para defender la tesis de que en realidad Martín no aspiraba a levantar las instalaciones, sino que solicitó el permiso por sus rencillas con Mazuque.