Los forenses de una violación en La Almunia aseguran que hubo agresión, aunque no señalan al autor

En la Audiencia de Zaragoza se ha juzgado a un marroquí, en situación irregular en España, por lesionar y violar a una joven en La Almunia. Durante la vista, los forenses han negado que la mujer pudiera autolesionarse como fruto de la esquizofrenia que parece, pero no han podido señalar que el procesado sea el autor de la agresión.

Zaragoza.- Abdelazif El O., un marroquí en situación irregular en España se ha sentado en el banquillo de la Audiencia Provincial de Zaragoza para responder como supuesto autor de unas lesiones y agresión sexual a una joven francesa que se encontraba de paso en La Almunia de Doña Godina.

Durante el juicio oral no ha quedado acreditado quién pudo ser la persona que violó a la mujer, ya que ni él lo ha admitido, ni los forenses han podido presentar pruebas biológicas que lo señalen. Además, junto a él debería de haberse sentado otro hombre, Noureddin H., quien se encuentra en paradero desconocido al igual que la víctima, Lys, que no ha acudido ante el tribunal a declarar por la agresión que sufrió.

El encausado ha negado conocer a la víctima y ha reconocido que estuvo tres días desaparecido porque “tenía miedo” a la Guardia Civil y que si no hubiese querido ser encontrado se hubiese ido a su país. Lo que sí es cierto es que fue encontrado por los perros del Instituto Armado escondido en una acequia y debajo de unas zarzas.

Los hechos por los que se le han juzgado sucedieron una noche de julio de 2010 en unos campos de manzanos a las afueras de esta localidad zaragozana. Al parecer, según los relatos de la víctima ante la Benemérita y la Gendarmería francesa y no ratificados ante un juzgado, dos hombres la persiguieron y cogiéndola por el cuello le hicieron varios tocamientos en sus partes íntimas mientras ellos se masturbaban. Ella también se defendió arañando a sus agresores, aunque Abdelazif El O. ha señalado que las heridas que tenía en los brazos y en el cuello eran de su quehacer diario en el campo o de una pelea que tuvo y no de una agresión de este tipo.

Algo que sí ha quedado atestiguado es que la mujer había estado en el lugar de los hechos porque apareció ropa y porque la persona que se la encontró cuando ésta pedía ayuda ha declarado ante el juez que iba sin la parte de arriba y que los pantalones los llevaba rotos y con mucho barro.

Los forenses que la atendieron en el centro hospitalario han destacado sus lesiones en los muslos y en el cuello, destacando que muchas de ellas no se las pudo hacer ella misma.

Y es que frente a la posición del Ministerio Fiscal que pide 15 años de cárcel, está la de la defensa, ejercida por Marcial Serrano, quien pide la libre absolución, resaltando el principio in dubio pro reo -en caso de duda se favorece al encausado-, por las contradicciones en las declaraciones policiales y porque padece un cuadro de esquizofrenia que no clarifica los hechos. 

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