La Fiscalía mantiene en la vista oral su petición de cuatro años de prisión para la activista aragonesa Raquel Tenías

Con el juicio visto para sentencia, la miembro de IU y ZeC se enfrenta a cuatro años de cárcel por los presuntos delitos de atentado a la autoridad y desórdenes públicos por los altercados tras las Marchas de la Dignidad de Madrid, en marzo de 2014. Como hasta ahora, ha vuelto a negar haber atacado a la Policía ni contra la embajada de Francia.

Madrid.- La activista y militante de Izquierda Unida (IU) y Zaragoza en Común (ZeC), Raquel Tenías, ha negado ante el juez su participación en los ataques a la Policía y a la embajada de Francia en los sucesos violentos tras las Marchas de la Dignidad, el 22 de marzo de 2014. Ella y otra procesada por los mismos delitos han defendido su versión de los hechos en la vista oral celebrada en el juzgado de lo Penal número 13 de Madrid.

El juicio ha quedado visto para sentencia con la petición del Ministerio Fiscal de cuatro años de cárcel y 200 euros de multa por los delitos de atentado a la autoridad y desórdenes públicos. La fiscal considera probado que las dos procesadas participaron en los altercados, en los que resultaron heridos hasta 67 agentes, y le ha pedido al juez que pondere a favor de las declaraciones de la Policía y en detrimento de los testigos, a los que ha calificado "de parte".

Por el contrario, la Defensa ha pedido la absolución alegando que las declaraciones de los agentes han sido "ambiguas" y que todos los testigos han rechazado como cierta la supuesta actitud violenta de Tenías. El concejal de Zaragoza Pablo Muñoz, que estuvo con ella aquel día en Madrid, ha explicado que es "absolutamente" falso que participara en los altercados, que "nunca" estuvieron en la embajada gala y que sólo la perdieron "de vista" cuando comenzó la carga policial. Asimismo, la Defensa también ha recordado que algunos de estos testigos "no conocían de nada" a la acusada.

Por su parte, la activista aragonesa ha defendido ante el juez que su presencia en la manifestación fue pacífica y que no formó parte de "ningún ataque o grupo violento". También ha asegurado que no arrojó ningún objeto contra los furgones policiales y que no se le puede acusar de haber lanzado piedras contra la embajada gala porque "ni siquiera sabía dónde estaba" situada.

Tenías ha manifestado que justo antes de ser detenida se encontraba en la Plaza de la Independencia caminando "tranquilamente" en compañía de un grupo de amigos y que trataron de apartarse al advertir la llegada de una multitud para "evitar problemas". Fue entonces cuando recibió "un fuerte golpe en la pierna" que le hizo caer al suelo, donde la Policía procedió a su detención colocando una rodilla sobre su espalda. Durante la vista oral los agentes han confirmado este modo de proceder.

"Se ha aclarado todo"

A la salida del juzgado, Raquel Tenías ha explicado ante los medios de comunicación que se encuentra "más tranquila" tras la vista oral: "Tenía muchas ganas de que llegara el juicio. Ahora toca esperar que la sentencia no tarde demasiado".

La activista ha celebrado que el juicio haya servido para verter más luz sobre lo sucedido el 22 de marzo de 2014: "Se ha aclarado todo, estoy muy contenta con la defensa que ha hecho mi abogado". También ha insistido en que la noche de la detención lo único que hizo en Madrid fue participar con "miles de personas" en una "manifestación pacífica" para "reclamar "unos derechos que tenemos los ciudadanos y las ciudadanas".

Asimismo, la zaragozana ha insistido en denunciar que fue detenida "en unas condiciones muy duras" y que desde entonces ha tenido "que vivir con el peso de una petición de cárcel de cuatro años", una situación que califica de "muy preocupante en una sociedad democrática". Visiblemente emocionada, Tenías ha asegurado que le "van a faltar palabras para agradecer" el apoyo y respaldo que ha recibido desde su detención hace dos años y medio.

Precisamente, hasta las puertas del juzgado se han trasladado este viernes el alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, el coordinador de Izquierda Unida en Aragón, Adolfo Barrena, y un grupo de en torno a 25 personas que desde las 11 de la mañana han desafiado la lluvia exhibiendo carteles con la foto de su compañera y el mensaje "Raquel absolución". También han lanzado proclamas como "nos tocan a una, nos tocan a todas" y "basta ya de montaje policial".

Barrena, que ha seguido como oyente el desarrollo del juicio, ha dicho que le parece "evidente que no hay ninguna prueba clara" que justifique la petición de cuatro años de cárcel. Por ello, tiene "la confianza total y absoluta" de que al final "la justicia será eso, justa". Confía en que "la compañera Raquel" saldrá "libre y sin cargos".