Fiscalía eleva a dos años la pena al conductor del atropello de San José

El Ministerio público ha elevado a dos años la pena de prisión a Javier Cardoso, el hombre que atropelló a Pascuala Alquézar en el barrio de San José y no paró a socorrerla. La víctima falleció dos días después a causa de un infarto. La acusación ejercida por Enrique Trebolle considera que existió homicidio imprudente y pide siete años.

Zaragoza.- Javier Cardoso se ha sentado este jueves en el banquillo de los acusados de los juzgados de Plaza del Pilar de Zaragoza por el atropello de Pascuala Alquézar, que se produjo hace cuatro años en San José. La mujer falleció dos días después a consecuencia de un infarto. El fiscal, que no ve relación entre el accidente y el fallecimiento, ha pedido dos años de prisión y seis de retirada de carné, la pena máxima por conducción temeraria.

Ante el juez de Instrucción número 7 el procesado ha negado que supiera que había atropellado a esta mujer. Incluso, ha afirmado que no la vio en el suelo y que sí sintió un golpe, pero que pensó que había impactado contra el carrito de la compra de ésta.

Cardoso ha defendido que conducía a una velocidad normal y que respetó las señales y el paso de peatones en el que colisionó con la mujer. Ha afirmado además que pasó toda la noche en casa de su novia, a pesar de que en los informes de la Policía quedó registrado que durante esas horas intercambió varios mensajes de móvil con su compañera.

Sin embargo, varios testigos que estaban a primeras horas de la mañana en la calle Antonio Maura del barrio de San José, sí que han asegurado que se oyó un fuerte estruendo y que Pascuala, que ese día había madrugado como solía hacer los sábados para hacer la compra, estaba sobre el suelo junto a varias bolsas. Han aseverado, además, que el acusado conducía “a toda pastilla” y que después del accidente huyó del lugar haciendo eses para que no pudieran reconocer la matrícula.

Pascuala murió dos días después y tras haberle dado el alta en un centro hospitalario. Es por ello que el juez tendrá que dilucidar si la mujer falleció como consecuencia de las heridas ocasionadas por el accidente, como defiende el doctor Val Carreres o no. El especialista, propuesto por la acusación, afirma que la mujer no sufría ninguna patología antes del accidente y que el único causante del ataque al corazón es el traumatismo causado por el impacto con el coche.

Por contra están el forense que le realizó la autopsia y el cardiólogo Aznar, propuesto por la defensa, quienes han destacado que no existen pruebas objetivas que indiquen que ambos hechos están relacionados.

Por todo ello, la acusación ejercida por Enrique Trebolle considera que el fallecimiento sí que fue consecuencia del choque, por lo que pide siete años de cárcel por homicidio imprudente. Frente a ellos, la defensa, en manos de Olga Oseira, solicita la libre absolución al considerar que no están probados ninguno de los delitos.

Para el Ministerio Público, que ha reconocido haber buscado criterios objetivos para aumentar la pena, lo peor del caso es “la falta de responsabilidad de Cardoso, que ha relatado una serie de fábulas rocambolescas que no se cree nadie”.