El entrenador acusado de grabar desnudos a sus alumnos dice que tenía esos archivos como pruebas para denunciar a otro

Un entrenador de fútbol se ha sentado en el banquillo de la Audiencia Provincial de Zaragoza acusado de grabar a sus alumnos desnudos y de hacerse pasar por una chica en chats para conseguir material gráfico que distribuía por la red. Él ha negado la autoría y ha asegurado que tenía esos archivos como pruebas para denunciar a otro.

Zaragoza.- Este lunes, se ha sentado en el banquillo de la Audiencia Provincial de Zaragoza Cristian Antonio P.G. por, supuestamente, grabar desnudos a los alumnos a los que entrenaba a fútbol y hacerse pasar por una chica en redes sociales para conseguir material gráfico que distribuía por la red. El enjuiciado ha negado la autoría y ha asegurado que tenía esos archivos como pruebas para denunciar a un conocido que utilizaba su ordenador para acceder a Internet.

Según el Ministerio Público, en su domicilio se encontraron 87 vídeos de menores desnudos y 1.172 contactos almacenados en su correo. El enjuiciado ha explicado que sus ordenadores eran utilizados por mucha gente y ha afirmado que nunca ha estado presente en ninguna grabación. Si bien, ha reconocido la tenencia de esos archivos que pretendía utilizar para presentar la denuncia, algo que nunca sucedió porque, ha justificado, quería hablar con los menores afectados una vez terminaran el curso escolar.

El acusado también ha negado que se haya hecho pasar por “Sara Gómez Sánchez” en las redes sociales, como apunta el escrito de las acusaciones, para contactar con los menores, aprovechándose de su condición de entrenador, y conseguir así material gráfico en el que aparecían desnudos prometiéndoles sexo virtual. Y ha justificado que tenía tal número de contactos porque se los daban los propios chicos a los que entrenaba o sus padres.

En esta sesión, los menores han relatado cómo fueron agregados por esa chica y cómo ésta les extorsionaba amenazándoles con distribuir las fotos por Tuenti si no le enviaban más material o incluso fotos de los miembros de su equipo desnudos. En uno de los casos, la amenaza llegó a cuajar y una de las imágenes fue distribuida por la red, lo que alentó a uno de los chicos a contárselo a sus padres y a denunciar porque, ha asegurado, “estaba muerto de miedo”.

Cuando la policía les enseñó las fotos del encausado, dos de los tres menores que han declarado le reconocieron porque, según han señalado, habían coincidido con él en un encuentro de fútbol y éste les dijo que quería ficharlos, además de ofrecerles equipamiento gratis. Aunque ninguno de los dos fichó, sí le dieron su contacto para que Cristian Antonio P.G. les enviara las fotos que había realizado durante el encuentro.

No obstante, el abogado de la defensa, ejercida por Fernando Díaz Sanz, ha precisado que "ninguno de los menores" ha dicho que su defendido "haya realizado acto sexual alguno".

Por otro lado, las pruebas periciales aportadas sí que han puesto de manifiesto que los correos y contactos con los menores se hacían desde su ordenador y que los perfiles de Tuenti tanto el suyo propio como el de Sara Gómez pertenecían al mismo administrador.

El abogado de la acusación particular, Ignacio de Andrés, había presentado también acusación contra un amigo del encausado, al que este último le había señalado como participante en estos hechos, pero se archivó por falta de pruebas.

El acusado, que ya fue condenado por abusos sexuales a menores, se enfrenta a ocho años de prisión, estar en libertad vigilada durante los cinco años posteriores al cumplimiento de la pena carcelaria y a la inhabilitación durante seis años a trabajar directa o indirectamente con menores.

El abogado de la acusación particular, Ignacio de Andrés, solicita, además, una indemnización de 4.000 euros para la familia del menor. Por su parte, la defensa ha solicitado la libre absolución. El juicio ha quedado visto para sentencia.