Enfado en la DGA por la llegada de migrantes a Huesca desde Canarias: “Nadie nos ha informado”

Los gobiernos de Aragón y España están a vueltas en las últimas horas por la llegada de unas 200 personas desplazadas desde Canarias a distintos puntos de la provincia de Huesca. Desde la DGA, aseguran que se hizo sin avisar. “Nos ha pillado de sorpresa, nadie nos ha informado”, ha declarado la consejera de Bienestar y Familia, Carmen Susín, este viernes en los pasillos de las Cortes. El patente enfado se da también por no saber “qué medios tiene que poner la Comunidad”, a cuántas personas se puede acoger como máximo o las que se pueden sumar en los próximos días.

Todo ello, según Susín, acompañado del silencio del Ministerio de Inclusión, que se está encargando de las gestiones. Desde el miércoles, cuando “el Gobierno de Aragón tuvo conocimiento”, siguen a la espera de una llamada oficial y señalan que las informaciones les han llegado a través de las entidades, caso de Apip-Acam o Cruz Roja, entre otras. Ese mismo día, se produjo también una reunión con el resto de Comunidades, donde a juicio de la consejera aragonesa todas mostraron su “voluntad” de acogida, al contrario de lo que ha llegado a insinuar el ministro Escrivá. “Me sorprenden las declaraciones”, ha recalcado la responsable de Bienestar Social del Pignatelli.

A falta de esa acción conjunta, la propia DGA ha tenido que poner en marcha sus mecanismos internos. Por ejemplo, el área dirigida por Susín y Sanidad tramitaron este jueves dos traslados al Hospital San Jorge de Huesca. Es solo un ejemplo de la complejidad que trae consigo cada caso. Y es que hay incluso quien ostenta “un estatuto de protección internacional por venir de países en guerra”.

LA DELEGACIÓN DEL GOBIERNO NO PARTICIPA EN LA REUNIÓN

No todos los migrantes van a quedarse. Lo ha matizado la propia consejera, ya que habrá “quien quiera seguir otro camino”. En este sentido, una vez se ha hecho cargo la administración aragonesa, se derivará en los próximos días a más personas desplazadas a Zaragoza y Tarazona. El Departamento ha celebrado una reunión este mediodía junto a representantes de las ONG, ayuntamientos y el propio Gobierno de Aragón, aunque sin la Delegación del Ejecutivo Central, algo que han afeado desde el autonómico.

Al encuentro finalmente han asistido la consejera Susín, y la directora general de Inclusión Social y Voluntariado, María Charte; el director general de Planificación, Centros y FP, dependiente de la Consejería de Educación, Luis Mariano Mallada; el responsable de Salud Digital e Infraestructuras, Joaquín Velilla y el asesor del Justicia, Juan Campo.

Tras la reunión, Aragón asume la coordinación de la crisis. Foto: Gobierno de Aragón

También han estado presentes, por parte de los Ayuntamientos que han recibido migrantes recientemente o en los próximos días: la alcaldesa de Sabiñánigo, Berta Fernández, y el de Quicena, Rafael Blasco; la concejal de Huesca, Susana Oliván, la de Tarazona, Lourdes Sánchez; y el coordinador de Políticas sociales del consistorio zaragozano, Javier Badal. Además, han asistido los presidentes comarcales del Alto Gállego y la Hoya de Huesca, Primitivo Grasa y María Soler. Por parte de las entidades sociales, han estado el coordinador autonómico de Cruz Roja; la presidenta de Accem Aragón, Julia Ortega; la de Cepaim, Pilar Bernardó; la de Apip-Acam, Patricia Urzola; la de YMCA, Belén Portolés, y Nieves García, hermana de las Hijas de San Vicente de Paúl.

EL MINISTERIO ASEGURA QUE SE HAN SEGUIDO LOS MECANISMOS DE CRISIS PREVIAS

Mientras tanto, el Ministerio de Inclusión, a través de sus cauces oficiales, ha respondido que “las personas son derivadas a los recursos donde hay plazas disponibles y mejor se adaptan a sus características”. En este sentido, se remiten al procedimiento de la anterior crisis migratoria en Canarias, que tuvo lugar en 2020, y el ejemplo de “los sirios, los ucranianos o los afganos”. Asimismo, los desplazados no tienen antecedentes legales y han permanecido previamente “un máximo de 72 horas bajo custodia policial”. No obstante, cabe matizar, en el caso de los afectados por la guerra en Ucrania, que inicialmente venían para más tiempo, incluso años, y con necesidades concretas como la escolarización de los niños.