Detenido en Zaragoza un hombre tras una persecución desde Calatayud

Un joven francés ha sido detenido después de una persecución en las que han participado miembros de la Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local de Zaragoza. El dispositivo comenzó después de que otro ciudadano llamara a la Benemérita alertando de que estaba siendo acosado cuando circulaba por la A-2 en Calatayud.

Zaragoza.- Una persecución al conductor de un vehículo de matrícula francesa puso en jaque a agentes de la Guardia Civil, Policía Nacional y Policía Local de Zaragoza. El joven, Benjamín F.V., de 24 años y vecino de Agen (Francia), que fue arrestado en la capital aragonesa, recorrió los 92 kilómetros que separan la ciudad de la localidad zaragozana de Calatayud.

Los hechos han ocurrido en torno a las 21.00 horas cuando, según fuentes de la Delegación del Gobierno en Aragón, el puesto de la Benemérita de la localidad bilbilitana recibió una llamada de un hombre que aseguraba que un vehículo le estaba acosando por la carretera. En ese momento, una patrulla de este cuerpo se acercó al lugar -kilómetro 244 de la A-2- para dar el alto al turismo que supuestamente le estaba asediando, pero no lo consiguieron.

Entonces comenzó una persecución, casi de película, que se trasladó hasta Zaragoza. Ya en la ciudad, el francés intentó despistar a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sin conseguirlo. Concretamente, fue perseguido por la carretera de Madrid, la carretera del Aeropuerto, por diferentes calles de Valdefierro, Avenida de Navarra y en Vicente Berdusán hasta que un todoterreno de la Guardia Civil de Tráfico hizo de barrera para dar el alto al vehículo en la calle Escoriaza y Fabro -por la que iba en dirección contraria-.

Sin embargo, a pesar de lo aparatoso del golpe, el hombre salió por su propio pie corriendo hacia la calle de Anselmo Clavé cuando fue arrollado por una moto, momento en el que ha sido detenido.

Benjamín F.V. fue trasladado al hospital Miguel Servet de Zaragoza, aunque éste se negó a ser reconocido. Posteriormente, fue trasladado a las dependencias de la Comandancia de la Guardia Civil, donde ha prestado declaración y donde está a la espera de pasar a disposición judicial.

Al joven se le imputan cuatro delitos: atentado contra agentes de la autoridad, delito contra la seguridad vial por conducción temeraria, uno de lesiones y otro de daños. Y es que, a pesar de la espectacularidad de la operación, ningún zaragozano fue atropellado, aunque nueve agentes -cinco de la Guardia Civil, dos de la Policía Nacional y otros dos de la Policía Local- resultaron heridos leves. 

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