El crimen de La Joyosa vuelve a los tribunales

La Fiscalía recurrió el crimen de La Joyosa en el que falleció estrangulado José Manuel López Paul y este martes el TSJA vuelve a juzgar el caso. Y es que el acusado por esta muerte fue absuelto porque el Tribunal Popular consideró que actuó en legítima defensa y con miedo insuperable. La defensa considera que la sentencia fue coherente.

Zaragoza.- Emilio José Martínez fue absuelto del crimen de la Joyosa por los miembros del Tribunal Popular que lo juzgaron, ya que consideraron que había estrangulado a José Manuel López Paul en legítima defensa y por miedo insuperable. Este martes volverá a juzgarse este caso, después de que la Fiscalía recurriera el fallo y la acusación particular, ejercida por Carlos Espasa, se adhiriera al mismo.

El veredicto consideró que Emilio José Martínez quiso lesionar a José Manuel López Paul, pero no “causarle la muerte”. Algo que no comparte la acusación que asegura que del relato de los hechos probados se desprende que existió un dolo o dolo eventual, es decir, intención de acabar con su vida.

Los miembros del Jurado dieron por bueno que el fallecido abrió la puerta del camión del encausado, se aproximó desde la zona del asiento correspondiente al conductor hacia la litera en la que se encontraba el camionero de origen vasco, momento en que éste se despertó y, por circunstancias no concretadas durante la vista, pero sintiéndose atacado y con miedo de perder la vida si no reaccionaba, empezó a agredirle, propinándole golpes en distintas partes del cuerpo.

La defensa considera que el recurso debe ser desestimado

Como consecuencia le produjo lesiones a nivel facial y cervical, con hematoma en el interior del tórax y fractura de tres costillas, para, finalmente, después de propinarle tales golpes, cogerlo con la mano por el cuello y mantener una fuerte presión sobre el mismo durante el tiempo preciso para causarle la muerte por asfixia, con fractura de la tráquea en su tercio superior.

En su escrito, el representante del Ministerio público asevera que para que exista un homicidio por imprudencia grave es necesario un primer acto voluntario y un segundo acto inicialmente no querido que agrava al primero dando un resultado excesivo o no deseado. “El estrangulamiento causante del desenlace mortal fue de la entidad suficiente para que el autor pudiera producirse y, a pesar de ello, siguió realizándolo”, recalca.

Por parte de la defensa, ejercida por Javier Osés, se afirma que el recurso debe ser desestimado, ya que considera “coherente” la decisión del jurado. Es más, afirma que no cabe condena de su cliente, salvo que se anulara el juicio y se celebrara uno de nuevo, algo que no se ha pedido en el recurso.