El catedrático Manuel López destaca la importancia de la educación integral e inclusiva para todas las personas

El exrector de la Universidad de Zaragoza Manuel López impartió la Conferencia Inaugural titulada "La Educación inclusiva en el X aniversario de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad". López inauguró así el III Congreso Internacional de "Universidad y Discapacidad" organizado por Fundación ONCE.

Madrid.- El catedrático de Bioquímica Manuel López, ex presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y exrector de la Universidad de Zaragoza, destacó la importancia de la educación integral e inclusiva para todas las personas, también para las que tienen alguna discapacidad.

López, que tiene una discapacidad visual, fue el encargado de impartir la Conferencia Inaugural del III Congreso Internacional "Universidad y Discapacidad", que se ha celebrado durante este jueves y viernes en Madrid.

Presentado por Patricia Sanz, vicepresidenta de Políticas Sociales e Igualdad de la ONCE, el que fuera presidente de los rectores españoles y rector de la Universidad de Zaragoza pronunció la conferencia titulada "La Educación inclusiva en el X aniversario de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad", donde aseguró que el tratado de Naciones Unidas que ahora cumple diez años "ha sido un avance estupendo".

Pese a este avance, el catedrático, que dijo no ser un experto en discapacidad, sino una persona con discapacidad debido a su baja visión, consideró que hay todavía que trabajar en algunos aspectos para mejorar la educación inclusiva, necesaria para garantizar la formación a todas las personas.

Y es que, Manuel López considera que la educación es básica para el desarrollo integral de la persona y, por tanto, para su vida en sociedad, por lo que insistió en que ha de llegar a todas las personas, también a las que tienen discapacidad.

Desde esta perspectiva, el catedrático se centró en la educación superior inclusiva y consideró que para que sea adecuada y eficaz ha de atender, mediante su oferta de estudios, a la diversidad humana. Esto significa, apuntó, que todas las personas deben tener la oportunidad de cursar estudios superiores acordes con sus capacidades y necesidades.

La educación superior inclusiva ha de favorecer también, a su parecer, la accesibilidad en el más amplio sentido de la palabra, con medidas como la adaptación de los currículums por parte de la propia universidad cuando acoge a estudiantes con discapacidad, así como de los medios académicos y del entorno de sus centros de formación.

Manuel López abogó igualmente por favorecer a las personas con discapacidad que han logrado obtener un título universitario, con medidas como la cuota de reserva de plazas en el ámbito laboral.

Finalmente, el exrector de la Universidad de Zaragoza pidió también compromiso a las propias personas con discapacidad para mejorar su situación con una acción tan sencilla como la de decir que tienen discapacidad para que se les pueda ofrecer la ayuda adecuada y para que no vivan malos entendidos o equívocos por esta razón.